domingo, 16 de septiembre de 2012


La sazón de la fe

Ten paciencia y no temas sufrir vergüenza al creer y luchar por alcanzar las promesas del Señor.

Necesitamos valor para usar la fe. Con frecuencia escucho a las personas lamentarse por lo que no emprendieron porque les faltó valor para hacerlo. ¡Anímate!, solo tenemos una vida en la tierra para esforzarnos y creer por alcanzar nuestros sueños. Tú decides si eres espectador o protagonista de las proezas que Dios nos ha prometido que lograremos. 
Hemos aprendido sobre la fe de varias personas de las que habla la Biblia. La mujer cananea que finalmente obtuvo su milagro por la insistencia y el valor que demostró, y el centurión quien tuvo los pantalones de utilizar su fe casi abusiva, para tomar la autoridad de enviar por el Señor y pedirle que sanara a su sirviente. Ante estas muestras de fe, nosotros, hijos de Dios y coherederos del Reino, deberíamos tener la convicción para acercarnos a Él. Pídele al Señor con confianza, no solo para que desaparezcan tus pesadillas sino también para que puedas lograr tus sueños. Cambia tus creencias para renovar tu oración, lo que mejorará tus resultados y tu entorno.
Dios nos ha dado una medida de fe única para que, en primer lugar, creamos en nosotros mismos y en las capacidades que nos ha dado1. Para ejercer nuestra fe con valor debemos convencernos de que Dios nos creó únicos y que estamos hechos a la medida de los retos que enfrentaremos. No hay problema que no puedas enfrentar porque nuestro Padre te ha dotado de la medida de fe exacta para salir adelante.
En la Biblia leemos que Jesús le habló a Simón sobre la tentación que este discípulo enfrentaría2. Le dijo que sería zarandeado, por eso, Él rogaba porque la fe del discípulo no faltara, ya que era esa medida única de fe la que lo ayudaría a superar el reto. Cuando se tiene fe ni el pecado puede detenerte. ¡Sigue adelante! Confía en Jesucristo quien no te condena, sino que te perdona y ruega para que tu fe no falte.
Todos los hombres y mujeres de los que habla la Biblia tuvieron la fe exacta para superar sus propios desafíos. Noé tuvo fe para construir un arca, no para tener un hijo como sucedió con Abraham. Solamente David necesitó la fe específica para vencer a Goliat. Tú necesitas tu propia fe para ese desafío personal. Actívala y descubrirás cómo resolver cada situación. Quienes tienen fe son más creativos y exitosos ya que piensan de forma distinta, retan a la razón y se enfocan en encontrar soluciones para lograr lo que visualizan. ¡La fe es energía pura que debemos usar para alcanzar nuestras metas!
Los hombres y mujeres de fe también tuvieron la paciencia para esforzarse por alcanzar la meta3. Sabemos que paciencia es la capacidad de esperar hasta obtener lo que hemos creído. Noé creyó y también tuvo paciencia para construir un arca durante mucho tiempo. Abraham tuvo paciencia para intentar durante años engendrar a su hijo. Las promesas se obtienen con fe y paciencia. La fe se sazona con la paciencia que genera esperanza. Debemos tener fe y paciencia para superar los problemas y también para realizar nuestros sueños, aunque esto tome tiempo. 
La paciencia es como la sazón de la comida típica de cada país. Todos estamos orgullosos de ello, aunque en otros países no lo aprecien igual. Como hijos de Dios tenemos nuestra sazón: la fe y la paciencia. Creemos que al orar los enfermos pueden sanar, creemos en sembrar para cosechar, y creemos en la conversión del corazón cuando lo entregamos al Señor. Quizá para otros es una mala sazón, pero para nosotros es la mejor. ¡Qué importa lo que otros piensen si para nosotros es la verdad!
La Biblia dice que Abraham creyó, incluso cuando ya no había esperanza, porque era imposible que él y Sara tuvieran hijos4. Esto nos hace pensar que la sazón de la fe es la paciencia y el riesgo es la vergüenza. A veces, no te arriesgas a tener fe por evitar la vergüenza, pero en la Escritura, la gente que creyó, se arriesgó. ¿Qué hubiera hecho Josué si luego de ordenar que le dieran la vuelta a Jericó durante siete días, los muros no caen? ¿Qué hubiera pasado con Abraham si después de anunciarlo tanto, no llega el hijo que anhelaba? Seguro hubieran hecho el ridículo, pero se arriesgaron por fe. Jesucristo sufrió la vergüenza y el oprobio en la cruz para salvarnos. Y al tercer día, ¡se acabó la humillación y vino la gloria! Se levantó victorioso de la tumba y tomó Su lugar a la derecha del Padre. Por eso, ¡Él es el autor y consumador de la fe!
Cuando usas tu fe y tu paciencia, te arriesgas a pasar vergüenza, pero debes intentarlo porque el riesgo vale la pena.  Ten paciencia y no sientas pena de ser avergonzado por tu fe. Cuando organizamos las cruzadas de sanidad no pensamos en la vergüenza que sufriremos si los milagros no suceden, porque confiamos en la promesa del Señor, quien no dejará avergonzados a aquellos que confían en Él. ¡Asume tus riesgos! Dios no te dejará solo, siempre estará contigo. Nuestro Padre quiso contar la historia de las personas que creyeron en Él para que nosotros tomáramos ejemplo y confiáramos de la misma forma. Cree y ten paciencia porque tu historia se contará como ejemplo de la fe que logra proezas en el Señor.
 

1 Romanos 12:3 aconseja: Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.
2 Lucas 22:31-32 relata: Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos.
Hebreos 6:11-12 explica: Pero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin, para plena certeza de la esperanza, a fin de que no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas.
Romanos 4:17-19, versión Dios habla hoy, dice:  Te he puesto por padre de muchas gentes delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen. El creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia. Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto, siendo de casi cien años, o la esterilidad de la matriz de Sara.

Por fe, no por vista

No llores más, levántate, sigue tu camino, recupera el sentido de tu vida y permite que tu fe te lleve al éxito.

El apóstol Tomás tuvo que ver para creer1, pero tener fe es todo lo contrario, porque implica creer sin haber visto, es más, debemos creer para poder ver lo esperamos. La base de nuestra fe es lo que está escrito en la Palabra que nos promete que seremos testigos de grandes prodigios.  Dios quiere que caminemos por fe y no por vista porque nuestros sentidos pueden engañarnos. La fe es como el más claro de nuestros sentidos.
La Palabra dice que por la fe creemos que fue hecho lo que no se veía, ya que fe es la convicción de lo que no se ve2. Todo lo creado surgió de la Palabra de Dios cuando no existía nada. Así que nadie puede decir que vive por fe si no cree lo que no ve. Además, la fe debe estar conectada a la boca, porque la Biblia dice que si confesamos lo que creemos, lo que confesamos será hecho. Debemos hablar con fe de lo que no tenemos pero tendremos, de lo que no hemos logrado, pero lograremos.
Si quieres dejar de afanarte por tus necesidades ten fe, piensa en un sueño grande y enfócate en lograrlo. No significa que las dificultades desaparecerán, pero al concentrarte en  objetivos más altos, lo urgente será más fácil de alcanzar. Lo vemos con Erick Barrondo, marchista guatemalteco, quien a pesar de sus escasas posibilidades económicas logró entrenar para los Juegos Olímpicos. Si se hubiera concentrado en conseguir recursos para subsistir, estaría en su pueblo trabajando en alguna tarea de supervivencia, pero vio más allá y logró ser campeón. Además, él dijo que iba por la medalla de oro y se cubrió de gloria al conseguir la de plata. Su fe era tan grande que antes de irse a la competencia en Londres, ¡le compró a su familia un televisor de pantalla plana para que pudieran verlo ganar! Si hubiera llegado con la limitada aspiración de lograr “aunque fuera la medalla de bronce” quizá no logra la hazaña que conmovió a todo el mundo, especialmente a los guatemaltecos. Si quieres pegarle a las estrellas debes apuntar a la luna. Si le apuntas a las estrellas, tal vez, con suerte, le pegas al bombillo de tu casa. Es más fácil soportar la adversidad y salir adelante cuando tienes un sueño y con fe, luchas por hacerlo realidad. Necesitamos caminar por fe y no por vista3. Testimonios como este me hacen pensar que acaso nuestra abundancia de recursos es el estorbo para tu fe. Por eso, cuando venga la escasez debemos dar gracias, porque quizá ese problema se convierta en nuestra mayor oportunidad para realizar los sueños que anhelamos.
Al leer el pasaje de los ciegos que siguieron a Jesús me cuestiono porque es una pena que ellos, sin ver, lo siguieran, y nosotros que podemos ver, a veces no lo hacemos. Esos ciegos demostraron su fe con hechos y acciones4, tal como debemos hacer nosotros. Caminar por fe y no por vista significa recibir tu cheque de quincena y decirle al Señor: “Sé que este dinero no me alcanza, pero tengo fe en que Tú me proveerás ”. Cuando hagas eso, tu vida cambiará y estarás en camino a ver grandes prodigios. La mujer con flujo de sangre5 y el centurión6 se acercaron a Jesús y recibieron lo que buscaban porque escucharon sobre Él y lo buscaron. Mantengámonos atentos a Su voz para que nuestra fe crezca y nos lleve a obtener Sus promesas.
La Palabra nos cuenta la historia de Ana, madre del profeta Samuel7, quien sufría por ser estéril. Entonces, leemos que Elí se le acercó y le dijo que fuera en paz y que recibiera lo que había pedido. Luego, ella hizo tres cosas que nos enseñan muchísimo sobre nuestra correcta actitud de fe.

Primero, tomó su camino. Al escuchar lo que le dijeron, se levantó y avanzó. Cuando tienes fe retomas lo que dejaste por desánimo. ¡Dios te dice levántate y camina! No te desvíes más, avanza hasta lograr lo que tu fe te ha puesto delante. Segundo, Ana comió, significa que recuperó el deseo de vivir. Cuando fracasamos en algo deseamos morir. Pero nuestra razón para vivir siempre debe ser el Señor, frente a los problemas, las victorias y los desafíos. Si tenemos la fe puesta en Él, nada nos quitará el deseo de seguir adelante. Tercero, Ana ya no estaba triste porque la fe le devolvió el optimismo, incluso antes de ver los resultados finales. Llorar nos ayuda a desahogarnos, pero ningún problema se resuelve con llanto y la fe nos ayuda a manejar las emociones. Cuando crees que recibirás lo que anhelas, retomas tu camino, cobra sentido tu vida, y tus emociones cambian para bien. Esto provoca que tu actitud y tus pensamientos mejoren, lo que te permite alcanzar increíbles resultados. ¿Ves como todo está relacionado y se fundamenta en la fe?  Para avanzar debes soñar en grande, creer, levantarte, seguir tu camino, recuperar el sentido de vivir y mejorar tu actitud al hacer a un lado las emociones negativas. Este proceso de fe te conducirá al éxito.
Pídele al Señor que incremente tu medida de fe porque tienes sueños por lograr y milagros que testificar. Asegúrale que seguirás el camino que te ha trazado, recuperarás el sentido tu vida y cambiarás tus emociones para bien. ¡Gracia Padre por enseñarnos a vivir por fe!


1Juan 20:26-31 cuenta sobre Tomás: Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros. Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente. Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío! Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron. Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro. Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.
2Hebreos 11: 1 nos enseña: Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
32 Corintios 5:7 asegura: Porque por fe andamos, no por vista.
4Mateo 9:27-27 cuenta: Pasando Jesús de allí, le siguieron dos ciegos, dando voces y diciendo: ¡Ten misericordia de nosotros, Hijo de David! Y llegado a la casa, vinieron a él los ciegos; y Jesús les dijo: ¿Creéis que puedo hacer esto? Ellos dijeron: Sí, Señor. Entonces les tocó los ojos, diciendo: Conforme a vuestra fe os sea hecho.
5 Marcos 5:27-29 relata: Cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto.

6Lucas 7:3 dice: Cuando el centurión oyó hablar de Jesús, le envió unos ancianos de los judíos, rogándole que viniese y sanase a su siervo.
71 Samuel 1:17-18 relata: Elí respondió y dijo: Ve en paz, y el Dios de Israel te otorgue la petición que le has hecho. Y ella dijo: Halle tu sierva gracia delante de tus ojos. Y se fue la mujer por su camino, y comió, y no estuvo más triste. 

Vivir demanda sabiduría

Ser sabio significa aplicar nuestro conocimiento para tomar buenas decisiones.

Cuando Sonia y yo preparábamos nuestra boda y buscábamos los muebles para nuestra casa, mamá nos dio un consejo: “Compren una cama pequeña porque así los pleitos duran poco”. ¡Qué sabiduría! Efectivamente, aunque la pareja esté molesta, la proximidad que provoca una cama pequeña hace que se busque rápidamente la reconciliación. 
Hay que adquirir sabiduría para relacionarnos, para administrar, para gobernar y para tomar decisiones conforme a la moral. Todos tenemos la capacidad para ser sabios, así que no llames tonto a nadie, porque Dios ha creado solamente personas inteligentes, capaces de aprender. 
La sabiduría es indispensable para la vida. Por fe es posible alcanzar grandes objetivos que podrían estropearse por falta de sabiduría. He visto muchos milagros de sanidad que luego se pierden porque no hubo sabiduría para cuidar la salud que se recibió. Aprendamos a ser sabios para retener nuestras promesas cumplidas.
La sabiduría se fundamenta en el respeto y el temor de Dios, por lo que el punto de partida para ser sabios es reconocer que nos hace falta el entendimiento que debemos pedir al Señor. Lo contrario a la sabiduría es la necedad, la insensatez y la estupidez. También es importante descubrir que debemos pedir la sabiduría específica para el momento que vivimos. Pídela para restaurar tu matrimonio, para comprender a tus hijos o sacar adelante tu empresa, ya que la sabiduría no es algo abstracto, sino un don que debe aplicarse en situaciones concretas. Salomón, por ejemplo, pidió sabiduría especialmente para gobernar. Otro aspecto relevante es aprender a buscarla y encontrarla porque está en todo lugar. Incluso los necios, según la Palabra, ¡pueden mostrar sabiduría cuando callan! Así que debemos buscarla e imitar la conducta de quien la tiene.
La sabiduría impone orden y como consecuencia, trae paz. Por eso es tan importante adquirirla. Solo los necios buscan contienda. Toda situación de la vida demanda sabiduría, tanto luchar por una posición o promoción, como mantenerse en ese puesto privilegiado. Porque ser sabio no es “saber mucho” sino aplicar ese conocimiento para decidir correctamente. Por ejemplo, todos sabemos las propiedades del fuego, pero ese conocimiento no nos hace sabios. Lo que realmente nos hace personas sabias es tomar buenas decisiones para utilizarlo de la forma correcta. El Señor espera que seamos sabios y lo demostremos al tomar buenas decisiones en todo momento.
Jesús relaciona la sabiduría con la posibilidad de ser Sus discípulos. Lo primero que indica es que el amor a Dios debe ser tan grande que el sentimiento por los demás podría parecer aborrecimiento. Además debemos ser capaces de tomar “nuestra cruz”, es decir, ser valientes y asumir nuestras responsabilidades1
Su Palabra es hermosa porque desafía nuestro discernimiento, nos reta a ser sabios y nos cautiva para que la leamos una y otra vez, hasta que Su presencia invada nuestras vidas. Él espera que demostremos sabiduría al planificar nuestras acciones, por eso habla de calcular antes de construir y pensar en la estrategia antes de la batalla. Porque quien no calcula y planifica, demuestra que lo único que posee es necedad2. Jesús dice que solo quienes renuncien a la necedad e insensatez que tienen, y demuestren ser sabios, podrán ser Sus discípulos3. Nuestra fe y sabiduría debe reflejarse en los resultados que obtenemos en la vida. En otras palabras, es como si Jesús dijera: “No podrá ser Mi discípulo aquel que no acepte dejar la necedad”. Si quieres ser discípulo del Señor, debes buscar sabiduría para tomar buenas decisiones.
Insisto en enfatizar que sabiduría no es “lo que sabemos”, sino “lo que hacemos con lo que sabemos”. Sabiduría es aplicar correctamente el conocimiento que poseo. De nada sirve tener mucho conocimiento si no lo ponemos en práctica para beneficiar a quienes nos rodean. Por ello, las personas que sirven al Señor deben ser sabias y llenas del Espíritu Santo. En el ministerio debe haber unción y milagros, pero también sabiduría para administrarlos4.
Así que debemos fortalecernos en cuerpo y en espíritu, tal como Jesús lo hizo desde niño. Además, debemos aprender y crecer en sabiduría5. No esperes a ser anciano para ser sabio, no sabemos cuánto viviremos así que debes ser sabio ¡ahora! La vida demanda sabiduría en todo tiempo y edad. A veces crecemos en edad, pero no en sabiduría y nos encontramos con un saldo negativo que debemos equilibrar. Nuestra vida continúa, el tiempo no se detiene, cada día somos un poco más viejos, así que debemos dedicarnos a crecer en sabiduría. 
Isaías profetizó que Jesús crecería en sabiduría, porque aprendería a escoger lo bueno y a desechar lo malo6. Sabiduría es elegir lo correcto.  No es solamente saber algo, sino hacer algo, lo bueno. Si sabemos que la grasa es dañina debemos desecharla, pero como es agradable al paladar, nos dejamos llevar por nuestros sentidos y escogemos lo malo, aunque nos hará daño. Tendemos a sustituir lo bueno por lo agradable o placentero. ¡Eso es necedad! Aprende a ser sabio y a escoger siempre lo bueno, lo santo y lo correcto.
Los tesoros de la sabiduría están en Jesús, el único por quien debemos dejarnos persuadir7. La necedad crece cuando nos negamos a hacer lo correcto, por el contrario, la sabiduría crece cuando sometemos nuestra voluntad y hacemos lo correcto. Preocúpate por adquirir sabiduría todos los días a través de la experiencia. Esa es la única forma de combatir la necedad. Antes de tomar una decisión, evalúa si te hará más necio o más sabio. Pídele al Señor que te ayude a crecer en Su sabiduría para afrontar la vida con buen juicio. Prométele que tomarás las decisiones que te hagan sabio porque anhelas ser Su discípulo amado y vivir disfrutando de Sus bendiciones.

 
1 Lucas 14:25-27: Jesús nos da la clave para ser Sus discípulos: Grandes multitudes iban con él; y volviéndose, les dijo: Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo. Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo
 
2 Luca 14:28-32: Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él, diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar. ¿O qué rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil? Y si no puede, cuando el otro está todavía lejos, le envía una embajada y le pide condiciones de paz.
 
3 En Lucas 14:33: Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.
 
4 Hechos 6:3 aconseja: Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo.
 
5 Lucas 2:40 dice sobre Jesús: Y el niño crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios era sobre él.
Luego, Lucas 2:52 continúa diciendo: Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres.
 
6 Isaías 7:14-15 nos explica que las experiencias adquiridas ayudan a adquirir sabiduría: Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel. Comerá mantequilla y miel, hasta que sepa desechar lo malo y escoger lo bueno.
 
7 Colosenses 2:3-4 dice sobre Jesús: en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento. Y esto lo digo para que nadie os engañe con palabras persuasivas.

Aprecia la sabiduría de todos

El rico y el pobre, el joven y el anciano, el grande y el pequeño pueden enseñarnos valiosas lecciones. ¡Aprovechémoslas

Vivir exige sabiduría porque nuestra existencia se integra por infinidad de decisiones que nos obligan a escoger lo correcto de aquello que conocemos, sea por definición o por experiencia. Cada paso que damos requiere seleccionar entre dos opciones. Incluso al abrir los ojos cada mañana, debemos decidir con sabiduría levantarnos a la hora más adecuada para ser productivos.

Además, sabemos que nuestro Señor nos pide que seamos sabios. De hecho, En Lucas 14: 25-33 Jesús explica que la sabiduría es indispensable para ser Sus discípulos1. Él explica que será imposible seguirlo para quien no aborrezca y renuncie a todo cuanto posee, incluyendo a su familia, y lo asocia con alguien que no es capaz de planificar antes de edificar y alguien que pelea una batalla sin considerar sus posibilidades de ganarla.  ¿Qué relación tiene todo esto? El hilo conductor de todo lo que Jesús describe es la insensatez y la necedad. Así que para ser Su discípulo debemos despojarnos de la insensatez y de la necedad, ¡incluso si la heredamos de nuestros padres! No podemos llegar a los pies de Jesús sin antes aborrecer todo lo que aprendimos que obstaculice el camino a la sabiduría. Hay generaciones que heredaron necedad y deben romper con ese lastre. No esperes a ser anciano para adquirir sabiduría, aprende del Señor para corregir tu vida y enseñar a tus hijos. La única forma de aborrecer la necedad es buscar y amar la sabiduría.
Algunas personas que escuchaban a Jesús se preguntaban cómo sabía tanto si era el hijo del carpintero que ellos conocían2. Las personas arrogantes, poco sabias, menosprecian la sabiduría de otros porque no la reconocen. Al contrario, los sabios siempre desean aprender por lo que encuentran sabiduría al escuchar, preguntar y observar. Una persona sabia incrementa su entendimiento al buscar consejo sobre lo que ignora y encuentra buen juicio donde otro no se imagina que pueda existir. Debemos hacer a un lado el orgullo y tener humildad para reconocer la sabiduría y escuchar consejo de quien puede enseñarnos.
Incluso, podemos ver que la sabiduría nos promueve, porque Jesús salió del anonimato al compartir Sus enseñanzas. Demuestra que anhelas sabiduría buscándola incluso en los lugares más insospechados. Sabio es aquel que con consejos, experiencia ajena y propia recopila información para tomar las decisiones correctas.
Es cierto que la sabiduría se adquiere con los años y la experiencia, pero todos podemos ser más sabios a la edad que tengamos. Un niño de ocho años que termina sus tareas antes de jugar es más sabio que otro que no dedica tiempo al estudio. Nuestro nivel de sabiduría se incrementa si sabemos dónde buscarla y encontrarla. ¡La Biblia dice que aun el necio es contado por sabio cuando calla! Así que de todas las personas podemos obtener sabiduría si tenemos la correcta disposición para estar atentos.
Debemos aceptar la sabiduría donde quiera que la encontremos, en lo pequeño y en lo grande. La Palabra nos dice que las hormigas son sabias aunque son pequeñas y nada fuertes, porque aprovechan el verano y se preparan para el invierno. Aprende y demuestra tu sabiduría al ahorrar porque la época difícil vendrá. El segundo ejemplo de sabiduría son los conejos que no se esfuerzan demasiado, ya que aprovechan lo que ya existe, por eso forman sus madrigueras entre los pedregales que les brindan seguridad. La Palabra también habla de las langostas que avanzan en grupos; y menciona a las arañas que habitan en palacios aunque son tan vulnerables que podemos atraparlas con la mano3. Entonces, la sabiduría no necesariamente está ligada a la grandeza, fortaleza o exceso de esfuerzo. Los insectos y animales más pequeños pueden enseñarnos sobre sabiduría si tenemos la humildad de aceptar las lecciones que puedan darnos. No desperdicies ninguna enseñanza que Dios quiera darte a través de Sus criaturas.
Eclesiastés enseña que la sabiduría puede verse además de escucharse y nos cuenta sobre un hombre pobre que salvó a su pueblo con el consejo que le dio ante la amenaza de una invasión, ya que la sabiduría puede más que la fuerza. Pero lo más remarcable de este pasaje es la sabiduría del hombre que fue capaz de tomar en cuenta a ese sabio que, aunque pobre y olvidado, podía ayudarlesy dijo: “Hay que escucharlo”, más aún, encontramos doble enseñanza en quienes aceptaron el consejo, dejaron de lado su orgullo y escucharon al hombre que antes habían menospreciado.
Si estás dispuesto  a ser sabio debes dejar el orgullo que te impide escuchar a grandes, pequeños, ricos o pobres. Aun en el necio se encuentra sabiduría si sabemos descubrirla con una mirada abierta y receptiva. La Palabra nos advierte que no seamos sabios en nuestra propia opinión porque no siempre tendremos la razón. ¡Aceptemos nuestra ignorancia y mantengamos nuestros sentidos alertas para encontrar sabiduría! Dale gracias al Señor por abrirte los ojos, los oídos y el entendimiento a la sabiduría que te rodea. Demuestra tu deseo de erradicar la insensatez y crecer en buen juicio al aceptar a Jesús y abrirle las puertas de tu corazón para que cambie tu vida por completo, llenándote de Su sabiduría.
 

1 Lucas 14: 25-33: Grandes multitudes iban con él; y volviéndose, les dijo: Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo. Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo. Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él, diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar. ¿O qué rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil? Y si no puede, cuando el otro está todavía lejos, le envía una embajada y le pide condiciones de paz. Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulos.
2 Marcos 6:2-3 relata:  Y llegado el día de reposo, comenzó a enseñar en la sinagoga; y muchos, oyéndole, se admiraban, y decían: ¿De dónde tiene éste estas cosas? ¿Y qué sabiduría es esta que le es dada, y estos milagros que por sus manos son hechos? ¿No es éste el carpintero, hijo de María, hermano de Jacobo, de José, de Judas y de Simón? ¿No están también aquí con nosotros sus hermanas? Y se escandalizaban de él.
3 Proverbios 30:24-28 explica: Cuatro cosas son de las más pequeñas de la tierra, y las mismas son más sabias que los sabios: las hormigas, pueblo no fuerte, en el verano preparan su comida; los conejos, pueblo nada esforzado, y  ponen su casa en la piedra; las langostas, que no tienen rey, y salen todas por cuadrillas; la araña que atrapas con la mano, y está en palacios de rey.
4 Eclesiastés 9: 13-18 relata: También vi esta sabiduría debajo del sol, la cual me parece grande: una pequeña ciudad, y pocos hombres en ella; y viene contra ella un gran rey, y la asedia y levanta contra ella grandes baluartes; y se halla en ella un hombre pobre, sabio, el cual libra a la ciudad con su sabiduría; y nadie se acordaba de aquel hombre pobre. Entonces dije yo: Mejor es la sabiduría que la fuerza, aunque la ciencia del pobre sea menospreciada, y no sean escuchadas sus palabras. Las palabras del sabio escuchadas en quietud, son mejores que el clamor del señor entre los necios. Mejor es la sabiduría que las armas de guerra; pero un pecador destruye mucho bien.

lunes, 12 de marzo de 2012

! EN LA CARNE NO HAY FE !

Introducción

 Que terrible es esperar algo de Dios y no recibirlo, tal vez tu estas en una situación desesperada, en el tema anterior hablamos de la necesidad de llevar nuestra fe a un nivel que nos de plena convicción de las promesas de Dios, hoy trataremos sobre la forma de alcanzar esa vida de fe que nos permita alcanzar las bendiciones que Dios ha preparado de antemano para nosotros.

La Sencillez del Evangelio

Estamos concientes que sin fe nada podemos hacer en la vida cristiana, es un camino de fe y para fe, en un sentido popular nos conocen como "creyentes", el ser salvos es un producto de haber creído, ahora veamos un poco mas sobre esta realidad, la escritura dice que todos los que hemos tenido fe en Jesús como nuestro salvador hemos nacido a una nueva vida, somos nuevas criaturas, quiero enfatizar que nuestra vida en Cristo es una vida en el Espíritu:
Romanos 8:14 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios. 15 Pues no habéis recibido un espíritu de esclavitud para volver otra vez al temor, sino que habéis recibido un espíritu de adopción como hijos, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! 16 El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios,
El evangelio es sencillo, ingresamos a él cuando el Espíritu Santo hizo nacer de nuevo nuestro Espíritu por la fe en Cristo, y debemos continuar esta nueva vida guiados por el Espíritu, esa es la evidencia que somos hijos de Dios realmente, te diré una realidad, alguien puede decir que es salvo y que nació de nuevo, pero sino vive por el Espíritu, como puede ser, si la palabra de Dios nos dice que el Espíritu nos debe guiar, que nos da testimonio que somos hijos de Dios, pero al contrario, si alguien anda en la carne, entonces no tiene el Espíritu de Dios:
Romanos 8:9 Sin embargo, vosotros no estáis en la carne sino en el Espíritu, si en verdad el Espíritu de Dios habita en vosotros. Pero si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, el tal no es de Él.


Los hijos de Dios son guiados por el Espíritu

La sencillez del evangelio es una vida guiados por el Espíritu, obedeciendo a Dios, pero el problema de la Iglesia en la actualidad es que la "doctrina de la gracia" ha sido malinterpretada, haciéndola un libertinaje, donde la vida del Espíritu es una opción, que terrible es decir que hay algunos cristianos espirituales, y otros carnales, no mi amado hermano, los verdaderos cristianos no pueden ser carnales, el vivir por el Espíritu no es una opción, es una necesidad de esta vida en Cristo, y es por eso que Dios esta tratando a su pueblo con tantas pruebas, (económicas, familiares, sentimentales, de salud, etc.) porque el Señor quiere que volvamos a la realidad del evangelio, donde vivimos de forma sobria, justa, y piadosa, una vida en santidad, guiados por el Espíritu, esa es la verdadera gracia de Dios la cual hemos ingresado por la fe en Cristo.
Tito 2:11 Porque la gracia de Dios se ha manifestado, trayendo salvación a todos los hombres, 12 enseñándonos, que negando la impiedad y los deseos mundanos, vivamos en este mundo sobria, justa y piadosamente, 13 aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación de la gloria de nuestro gran Dios y Salvador Cristo Jesús,


La Carne no tiene fe

Sabes cual es el problema de la fe, vivir una vida carnal, es decir, una vida no consagrada a Dios, complaciendo los deseos de nuestra naturaleza pecaminosa, ya conoces las obras de la carne que nos habla Gálatas 5:19-21, si vivimos practicando esas obras, obviamente no podremos tener fe, aunque "creamos" o digamos que si. La escritura nos dice que sin fe es imposible agradar a Dios, también nos dice que los que están en la carne no pueden agradar a Dios, claro, porque los que están en la carne no tienen fe, pero en cambio los que viven por el Espíritu si tienen fe, porque la fe es fruto del Espíritu tal como lo dice Gálatas 5:22, si en verdad somos de Cristo, tenemos fe, porque andamos por el Espíritu, y hemos crucificado nuestra carne:
Gálatas 5:24 Pues los que son de Cristo Jesús han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. 25 Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.
Amado hermano, fe es confianza en Dios, nuestra carne no tiene fe porque confía en si misma, y no en Dios, por eso es que los que andan en la carne no pueden heredar el reino, ni las bendiciones que Dios tiene para los que son hijos (Jeremías 17:5), pero recuerda, los que son hijos, son los que viven por el Espíritu, es decir que dependen, que confían en Dios, que realmente tienen fe. El Apóstol Pablo supo esta realidad por eso decidió renunciar a toda la confianza que pudo tener mientras vivía en la carne, pero una vez que acepto a Jesús sabia que era llamado a vivir por el Espíritu y no poner su confianza en la carne (Filipenses 3:3-12). Notemos entonces claramente las diferencias:
1) Si vives por el Espíritu, entonces tienes fe, porque es parte del fruto del Espíritu, y por consiguiente agradarás a Dios, y recibirás toda bendición.
2) Pero si vives en la carne, entonces no puedes tener fe, y sin fe es imposible agradar a Dios, por consiguiente no puedes alcanzar las bendiciones de Dios para tu vida.
Si quieres empezar a vivir una vida de fe que te de la convicción de recibir lo que Dios ha prometido, debes empezar a vivir guiado por el Espíritu, ¿sabes como se logra hace? A través de la palabra, así es hermano, por donde le busquemos, el Espíritu Santo ha sido enviado a guiarnos, pero es a través de la palabra del Señor, lámpara es a nuestros pies la palabra de Dios (Salmo 119:105), es nuestra guía en medio de la vida perversa que se vive en todo el mundo, por eso el enemigo quiere a toda costa buscar tergiversar la palabra de Dios, pero la palabra es clara, y la sana doctrina, las enseñanzas del Señor, son para vivir una vida piadosa (1 Timoteo 6:3), las palabras del Señor son Espíritu y son vida para el que las recibe (Juan 6:63).
Amado hermano volvamos a la sencillez del evangelio, una vida donde tómanos nuestra cruz cada día (Mateo 10:38), una vida donde el Espíritu Santo nos guía, una vida que busca la paz y la santidad (Hebreos 12:14), y entonces veremos la respuesta de Dios a nuestra oraciones, veremos la mano de Dios obrando a nuestro favor, y no porque lo merecemos, sino porque verdaderamente estaremos viviendo la gracia del Señor. Escudriña mas cada día la palabra, la palabra de Dios es viva, en la medida que la lees (y oyes), la meditas, y la pones por obra, el Espíritu Santo traerá revelación a tu vida, e iras conociendo mas, aumentando tu fe, y recibiendo la bendición plena de Dios para ti.


Pasando de la Carne al Espíritu

¿Quieres una vida de fe que aumente, al punto que tengas plena convicción pues comprendes las realidades de Dios? Entonces debes morir a la carne, el Apóstol Pablo lo dice claramente:
Romanos 12:1 Por consiguiente, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios, que es vuestro culto racional. 2 Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto.
Para pasar de una vida carnal a una vida guiados por el Espíritu, necesitamos subirnos al altar, allí muere la carne, recuerda en el antiguo pacto, el cordero subía al altar y era totalmente quemado, cuando nos subamos voluntariamente (no porque te diga alguien, sino porque tu has comprendido que es la única forma), entonces el fuego del Espíritu consumirá nuestra carne. Falta algo mas para vivir por el Espíritu, debemos renovar nuestra forma de pensar por la palabra, recuerda que si cambiamos nuestra forma de pensar, cambiamos nuestra forma de vivir, debemos a través de la palabra, renovar nuestra mente para que pensemos con la mente del Señor, la escritura declara que si hemos nacido de nuevo y queremos vivir una vida del espíritu, debemos vivir como resucitados, teniendo nuestra mente en las cosas de arriba:
Colosenses 3:1 Si habéis, pues, resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. 2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.


Resumen

Hemos aprendido que la fe no esta en la carne, y que como hijos de Dios tenemos la necesidad, no la opción, de vivir guiados por el Espíritu, pero para eso debemos:
1) Morir a la carne, subiéndonos al altar y ofreciéndonos a Dios en un sacrificio vivo.
2) Renovando nuestra mente a través de la palabra, solo así el Espíritu Santo podrá guiarnos a toda verdad y a toda justicia.
Si hacemos esto, viviremos una vida llena de fe, al punto que estaremos convencidos de las bendiciones de Dios, y por consiguiente las recibiremos, porque vivimos de forma agradable delante de él, esa es la verdadera gracia de Dios en nuestras vidas, ser en este mundo como él es.

LOS BENDITOS DE JEHOVA

Introducción

En todo lugar llega la crisis, y muchos buscan desesperadamente medidas para salir de la crisis, algunos se van a otro país, se desaniman, se olvidan de Dios, vuelven al mundo, pero hoy veremos que hacer en tiempos difíciles.
Génesis 26:1 Y HUBO hambre en la tierra, además de la primera hambre que fué en los días de Abraham: y fuése Isaac á Abimelech rey de los Filisteos, en Gerar. 2 Y se le apareció el SEÑOR, y dijo: No desciendas a Egipto; quédate en la tierra que yo te diré.
A pesar de estar en Canaán Isaac no miraba la bendición, había un hambre terrible, e Isaac quiso en su corazón volver a Egipto para salir de la crisis, pero Dios le dijo que no descendiera a Egipto, que el lo bendeciría en esa tierra, así amado hermano tal vez no ves que tu nueva vida en Cristo este bendecida, vives escasez, crisis familiar, problemas de salud, etc., y te has sentido tentado a volver atrás pero el Señor te dice "No desciendas al mundo", no vuelvas atrás, yo te bendecirá pero debes aprender el secreto de sembrar:
Génesis 26:12 Y sembró Isaac en aquella tierra, y halló aquel año ciento por uno: y bendíjole Jehová. Gen 26:13 Y el varón se engrandeció, y fué adelantando y engrandeciéndose, hasta hacerse muy poderoso:
Nosotros somos "Benditos de Jehová", pero debemos aprender que hay que sembrar aun en tiempo de crisis, y aunque en nuestro país la situación este critica, el Señor nos da su bendición y ciertamente cosecharemos al ciento por uno. No pensemos que irnos a otro lugar quitará la prueba, en la Biblia hay un ejemplo triste, el caso de Noemí quien se fue de su tierra por la crisis que llego y solamente destrucción encontró al irse al mundo, amado este momento de crisis es una prueba de fe, sembremos y esperemos la bendición que ya está por aparecer, y la cosecha será al ciento por uno. Ciento por uno es equivalente a Mil por diez, o a Diez mil por ciento (10,000%), veamos que dice la Biblia sobre el "diez mil" y encontraremos las cosechas de sembrar en Dios.


Triunfo sobre nuestros enemigos

Levítico 26:8 Y cinco de vosotros perseguirán á ciento, y ciento de vosotros perseguirán á diez mil, y vuestros enemigos caerán á cuchillo delante de vosotros.
Cuando cosechemos lo sembrado al ciento por uno, nuestros enemigos correrán, no nosotros, ellos huirán delante de nosotros, aquellos que quieren quitarnos todo, aquellos que se quieren aprovechar de nuestra situación y destruirnos, ellos serán destruidos, cuando Dios nos de la bendición de cosechar al ciento por uno, ellos correrán y confesaran "vámonos porque estos son los benditos de Jehová". David sembró en tiempos de guerra, a pesar de que muchos lo querían detener, su familia, el sumo sacerdote, sus hermanos, el pueblo, y aun el rey, pero el sembró sabiendo que era un bendito de Jehová, y cuando la cosecha vino fue al ciento por uno, en la guerra mataba a diez miles, fue rey de Israel y vivió lleno de gozo y de prosperidad.
1 Samuel 18:7 Y cantaban las mujeres que danzaba, y decían: Saúl hirió sus miles, Y David sus diez miles.
¿Que sembró David? Sembró sujeción a la autoridad, sembró confianza plena en Dios, sembró una búsqueda de lo Espiritual, el decía "una cosa he demandado y esa buscare que este en la casa de Jehová todos los días...", si sembramos lo espiritual cosecharemos lo material, el Apóstol Pablo sabia este secreto:
1 Corintios 9:11 Si en vosotros sembramos lo espiritual, ¿será demasiado que de vosotros cosechemos lo material?


Destapar los pozos del padre

Génesis 26:18 Y volvió á abrir Isaac los pozos de agua que habían abierto en los días de Abraham su padre, y que los Filisteos habían cegado, muerto Abraham; y llamólos por los nombres que su padre los había llamado. 19 Y los siervos de Isaac cavaron en el valle, y hallaron allí un pozo de aguas vivas.
En tiempos de crisis debemos buscar lo que él padre ya ha tiene preparado para nosotros, Isaac empezó a descubrir los "pozos" que su padre había dejado, una de las funciones del Espíritu Santo es enseñarnos lo que el padre ya nos ha dado, los "pozos" de la bendición, sembremos comunión con el Espíritu Santo y podremos descubrir esos pozos.
1 Corintios 2:12 Y nosotros hemos recibido, no el espíritu del mundo, sino el Espíritu que es de Dios, para que conozcamos lo que Dios nos ha dado;
Isaac encontró muchos pozos de bendición y finalmente hasta los impíos reconocieron que era un bendito del Señor. Confesemos que somos los benditos de Jehová, aunque no veamos todavía la bendición, sabiendo que lo que sembremos lo cosecharemos al ciento por uno.
Génesis 26:28 Y ellos respondieron: Vemos claramente que el SEÑOR ha estado contigo, así es que dijimos: "Haya ahora un juramento entre nosotros, entre tú y nosotros, y hagamos un pacto contigo, 29 de que no nos harás ningún mal, así como nosotros no te hemos tocado y sólo te hemos hecho bien, y te hemos despedido en paz. Tú eres ahora el bendito del SEÑOR."


¿Qué sembramos?

Nosotros somos los benditos de Jehová, despertemos a esta realidad, confiesa y di "Ahora se que soy el bendito de Jehová", aunque estés en un lugar y en un momento de crisis, no te vayas, empieza a sembrar porque para nosotros es la promesa. Sembremos nuestro esfuerzo, sembremos palabras de bendición, abramos nuestra boca profetizando la palabra de Dios, no digamos más que estamos "en crisis", confesemos que estamos "EN CRISTO" y somos benditos de Jehová, trabajemos y Dios bendecirá la obra de nuestras manos, la promesa de sembrar y cosechar al ciento por uno es para nosotros los benditos del Señor.


Sembremos trabajo

Eclesiastés 11:6 De mañana siembra tu simiente y a la tarde no des reposo a tu mano, porque no sabes si esto o aquello prosperará, o si ambas cosas serán igualmente buenas.

No seamos perezosos, seamos diligentes para trabajar en todo aquello que Dios nos ha puesto, en nuestro trabajo, en nuestra congregación, en nuestra familia, seamos esforzados y valientes, si los demás estén desanimados, tomemos animo y sigamos adelante, no miremos la realidad actual, miremos la por venir, sembremos sabiendo que cada semilla producirá fruto al ciento por uno, que cada esfuerzo, que cada trabajo nos será devuelto en bendición.


Sembremos Justicia

Proverbios 11:18 El impío gana salario engañoso, pero el que siembra justicia recibe verdadera recompensa.
Aunque los impíos "fructifiquen" y aparentemente nosotros no, busquemos siempre ser justos y recibiremos la recompensa al ciento por uno, jamás hermano creas que es mejor tener dinero a ser justo, el impío en un momento pierde todo, pero el que ha sido justo ha edificado su casa en la roca, y con oro, plata y piedras preciosas, busca vivir rectamente aunque haya necesidad da al cesar lo que es del cesar y a Dios lo que es de Dios y tu recompensa será grande y será firme.


Sembremos abundantemente

2 Corintios 9:6 Pero esto digo: El que siembra escasamente, escasamente también segará; y el que siembra abundantemente, abundantemente también segará.
Es importante ser generoso en todo lo que sembramos, en el trabajo hagamos la milla extra, en cuanto a la justicia, si es necesario suframos el agravio, en cuanto a la oración, intercedamos en el Espíritu aun con gemidos indecibles, en cuanto a la búsqueda de Dios, con todo nuestro corazón, cuanto tengamos que dar, demos de corazón, ayudemos sin reservas, y aunque a veces el esfuerzo parezca en vano no nos cansemos que la cosecha está a las puertas:
Gálatas 6:9 Y no nos cansemos de hacer el bien, pues a su tiempo, si no nos cansamos, segaremos (cosecharemos).
Amado hermano, aunque ahora el panorama este dura, y aunque haya lágrimas, sigamos sembrando, confesemos la palabra y pronto vendrá el tiempo de cosechar, y será al ciento por uno y aunque hayamos sembrado con lagrimas y con dolor, cosecharemos con gritos de júbilo.
Salmos 126:5 Los que siembran con lágrimas, segarán con gritos de júbilo.

! CUIDADO CON LOS FALSOS PROFETAS !

Introducción 

El Señor ha hablado a mi corazón sobre las palabras que un día les dijo a sus discípulos en el monte de los olivos acerca de los últimos días y de su regreso por su Iglesia
Mateo 24:3 Y estando El sentado en el monte de los Olivos, se le acercaron los discípulos en privado, diciendo: Dinos, ¿cuándo sucederá esto, y cuál será la señal de tu venida y de la consumación de este siglo? 4 Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. 5 Porque muchos vendrán en mi nombre, diciendo: "Yo soy el Cristo", y engañarán a muchos. 6 Y habréis de oír de guerras y rumores de guerras. ¡Cuidado! No os alarméis, porque es necesario que todo esto suceda; pero todavía no es el fin. 7 Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino, y en diferentes lugares habrá hambre y terremotos. 8 Pero todo esto es sólo el comienzo de dolores. 9 Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis odiados de todas las naciones por causa de mi nombre. 10 Muchos tropezarán entonces y caerán, y se traicionarán unos a otros, y unos a otros se odiarán. 11 Y se levantarán muchos profetas falsos, y a muchos engañarán. 12 Y debido al aumento de la iniquidad, el amor de muchos se enfriará. 13 Pero el que persevere hasta el fin, ése será salvo. 14 Y este evangelio del reino se predicará en todo el mundo como testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin.
Desde el verso 6 al 8 el Señor describe la situación que existiría al momento de su venida (guerras, rumores de guerras, pestes, hambrunas, terremotos, etc.) y si meditas esto es lo que estamos viviendo hoy día y cada vez va en aumento, estamos en el principio de dolores, pero lo que quiero advertirte es el verso 11, dice que vendrán profetas falsos y aunque la Biblia dice que engañaran a muchos tu y yo podemos salirnos de ese grupo y que engañen a otros pero no a nosotros.


Hay que probar los Espíritus

El mover profético en estos días es bien tremendo están apareciendo cada día mas y mas "profetas", y nosotros debemos saber que no todos los Espíritus son de Dios y debemos estar preparados para probar los Espíritus, el Apóstol Juan escribió (1 Juan 4:1) "Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus para ver si son de Dios, porque muchos falsos profetas han salido al mundo."
Que tremendo mi hermano, dice que debemos probar los espíritus y especialmente los de los profetas porque muchos falsos profetas han salido al mundo, la escritura dice que el diablo se disfraza como ángel de luz y sus ministros como servidores de justicia, y estos falsos profetas muchas veces están en medio del pueblo de Dios:
Jeremías 29:8 Porque así dice el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel: "No os engañen vuestros profetas que están en medio de vosotros, ni vuestros adivinos, ni escuchéis los sueños que sueñan. 9 "Porque os profetizan falsamente en mi nombre; no los he enviado"—declara el Señor.
Si notas, dice "profetas que están en medio de vosotros" que dicen "así dice el Señor" y Dios no ha dicho nada, dicen cosas para quedar bien con la gente, veamos otro texto:
Jeremías 23:16 Así dice el Señor de los ejércitos: No escuchéis las palabras de los profetas que os profetizan. Ellos os conducen hacia lo vano; os cuentan la visión de su propia fantasía, no de la boca del Señor. 17 Dicen de continuo a los que me desprecian: "El Señor ha dicho: 'Tendréis paz' "; y a todo el que anda en la terquedad de su corazón dicen: "No vendrá calamidad sobre vosotros." 18Pero ¿quién ha estado en el consejo del Señor, y vio y oyó su palabra? ¿Quién ha prestado atención a su palabra y la ha escuchado?
Si lees los contextos del capitulo 23 y 29 de Jeremías te darás cuenta que son profecías para los días en que "Israel es traído del destierro", y eso es lo que esta sucediendo en este tiempo, todo el pueblo judío esta volviendo a su tierra en el medio oriente, entonces estas profecías son para este tiempo, nota el verso 17 dice que los falsos profetas dirán "tendréis paz" y aun al que anda descarriado le dirán "no vendrá calamidad sobre vosotros", esto es con el propósito de adormecernos de la realidad que vivimos, que son tiempos finales, y que el que no busque la santidad se quedara a vivir tribulación.


Preparémonos para probar las profecías

¿Como podemos estar preparados para conocer a estos obreros fraudulentos que dicen que vienen en el nombre del Señor y afirman "así dice el Señor" cuando Dios no ha dicho nada?
Notemos el verso 18, dice "¿quien vio, oyó o presto atención a la palabra de Dios?", esta es la causa por la que el pueblo de Dios es engañado porque no escudriña las escrituras, el Apóstol Pedro declara:
2 Pedro 1:19 Y así tenemos la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en prestar atención como a una lámpara que brilla en el lugar oscuro, hasta que el día despunte y el lucero de la mañana aparezca en vuestros corazones. 20 Pero ante todo sabed esto, que ninguna profecía de la Escritura es asunto de interpretación personal, 21 pues ninguna profecía fue dada jamás por un acto de voluntad humana, sino que hombres inspirados por el Espíritu Santo hablaron de parte de Dios.
Entonces la Biblia es la palabra profética "mas segura" y dice que como una lámpara brilla en lugar oscuro, si amado hermano, en estos últimos días donde se esta levantando la gran babilonia, la gran confusión religiosa, solo la luz de la palabra puede mostrarnos el camino, Jesus dijo que El Espíritu Santo nos guiaría a toda verdad y justicia, pero si nosotros no vemos, no escuchamos y no prestamos atención a la palabra de Dios, El no puede guiarnos, David sabia esto y por eso exclamo (Salmo 119:105) "Lámpara es a mis pies tu palabra, y luz para mi camino"
Si viene un "profeta" y me declara "así dice el Señor" tal y tal cosa tienes que hacer, yo tengo que probar esa profecía a la luz de la palabra, en el verso 21 Pedro nos dice que la profecía no viene por voluntad humana sino que por inspiración del Espíritu Santo entonces como El Espíritu Santo inspiro las escrituras una profecía no puede ir contra la escritura porque El Espíritu Santo se estaría contradiciendo y El no se contradice, El es Dios, perfecto.
Si alguien me dice "Así dice el Señor" no te congregues mas, yo inmediatamente voy a ver que dice la escritura, a preguntarle al Espíritu Santo si es verdad, y si he escudriñado las escrituras entonces inmediatamente vendrá el texto a mi mente que dice (Hebreos 10:25) "no dejemos de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos unos a otros, y mucho más al ver que el día se acerca", y en el momento sabré que esa palabra "así dice el Señor no te congregues mas" no es de Dios, entonces estaré desenmascarando a un falso profeta.


Por sus frutos los conoceréis

Nuestro Señor Jesus nos dijo la forma de saber si alguien es un profeta de Dios:
Mateo 7:15 Cuidaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. 16 Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos? 17 Así, todo árbol bueno da frutos buenos; pero el árbol malo da frutos malos. 18 Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo producir frutos buenos.
Por sus obras, por su conducta, por su testimonio podemos saber si alguien es profeta de Dios o no, imagina que tu sabes que este supuesto "profeta" que te esta dando palabra "supuestamente" de Dios vive hablando mal de los demás, no trabaja, vive en rebeldía porque no se sujeta a ningún pastor pues dice que "solo El y Dios", además es un profeta errante que no se sabe ni de donde viene y dice "yo ando donde el Señor me lleva" no me sujeto a nadie, ¡Cuidado! estos no son frutos de un árbol de Dios, y por deducción sabrías que es un "falso profeta", tu debes conocer el testimonio del que se dice profeta y te da palabra de Dios, pues puede ser un lobo con piel de oveja. El Señor Jesus en el monte de los olivos les dijo algo más a los discípulos con relación a este movimiento de los últimos días:
Mateo 24:24 Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y mostrarán grandes señales y prodigios, para así engañar, de ser posible, aun a los escogidos. 25 Ved que os lo he dicho de antemano.
Dice que harán grandes señales y prodigios, si hermano el hecho de que veas a alguien haciendo milagros no indica automáticamente que es de Dios, pues aquí el Señor Jesus dijo que estos falsos ministros harían grandes señales y prodigios, tu no puedes dejarte impresionar por los dones del espíritu tu debes probar el fruto del espíritu, el testimonio de ellos para saber si son de Dios o no, el árbol bueno da buenos frutos, y el árbol malo de malos frutos, aunque el árbol malo parezca bueno, no puedo dejarme engañar por la apariencia, debe ver sus frutos.
Los falsos profetas por lo general están desviando la fe de la gente hacia Dios y haciendo que la gente se fije en las personas (en ellos mismo) o los inducen a la idolatría, en Hechos 13:6-8 vemos a un falso profeta y dice que buscada desviar la fe de las personas. El Apóstol Pedro nos indica algunas características de estos falsos profetas:
2 Pedro 2:1 Pero se levantaron falsos profetas entre el pueblo, así como habrá también falsos maestros entre vosotros, los cuales encubiertamente introducirán herejías destructoras, negando incluso al Señor que los compró, trayendo sobre sí una destrucción repentina. 2 Muchos seguirán su sensualidad, y por causa de ellos, el camino de la verdad será blasfemado; 3 y en su avaricia os explotarán con palabras falsas. El juicio de ellos, desde hace mucho tiempo no está ocioso, ni su perdición dormida.
Veamos algunos puntos:
Introducen herejías, es decir apartan a la gente de la sana doctrina, empiezan a tergiversar la palabra de Dios, y la acomodan a sus intereses.
Dice que terminaran negando la obra del Señor Jesus en la cruz, diciendo a lo mejor que hay que hacer tal o cual cosa para ser perdonados.
Llevaran a la gente a la sensualidad y avaricia con palabras falsas, es decir que promoverán el vivir en la carne, y buscando los placeres del mundo y los tesoros del mundo.
Pero la escritura declara que esta listo su juicio y finalmente su perdición. Un profeta de Dios no busca recompensa material de su obra, recordemos a Eliseo un autentico profeta de Dios, bendijo a Naaman el sirio y no busco su dinero, de gracia recibió y de gracia dio, pero los profetas falsos finalmente buscan las riquezas. Dios le dijo por medio Moisés al pueblo de Israel:
Deuteronomio 13:1 Si se levanta en medio de ti un profeta o soñador de sueños, y te anuncia una señal o un prodigio, 2 y la señal o el prodigio se cumple, acerca del cual él te había hablado, diciendo: "Vamos en pos de otros dioses (a los cuales no has conocido) y sirvámosles", 3 no darás oído a las palabras de ese profeta o de ese soñador de sueños; porque el Señor tu Dios te está probando para ver si amas al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma.


Reflexión

Que tremendo hermano dice que pueda ser que la Señal o el prodigio se cumpla, pero finalmente sacaran sus garras pues buscaran desviar a la gente del Dios verdadero, entonces quiere decir que si una persona que dice que es profeta me dice algo y esto es verdad tampoco puedo estar seguro que es un profeta autentico, volvemos entonces al punto que por su testimonio sabremos si es de Dios o no, porque puede decir algunas cosas verdaderas, inclusive hacer señales y prodigios pero si su conducta, si sus propósito no es vivir conforma a la voluntad de Dios, no es de Dios, entonces no debo oírlo, amado hermano, escudriña la escritura y no le creas a todos espíritu porque muchos faltos profetas han salido al mundo, primero prueba toda profecía a la luz de la palabra y luego prueba el testimonio del "profeta" que te esta hablando.
Los tiempos que vivimos son finales, el anticristo pronto aparecerá, pero antes dice que vendrán falsos profeta que engañaran a muchos, esto es muestra que nuestro Señor Jesus pronto viene por su iglesia, velemos para que ese día no nos sorprenda, y aunque muchos sean engañados, nosotros estaremos firmes gracias a la Guía del Espíritu Santo a través de su palabra.

 
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