jueves, 15 de septiembre de 2011

CINCO PASOS PARA UNA EVANGELIZACIÓN EFICAZ

(Juan 4:1-42)

Durante mucho tiempo solemos escuchar que para realizar una eficaz tarea de evangelización y discipulado entre las personas, es necesario reunir primeramente una serie de requisitos que garanticen el resultado esperado. Entre ellos: planificar la actividad con mucho tiempo, tener un buen presupuesto económico, recursos humanos y equipos de audio, personal preparado para la consejería, contar con un profesional evangelista, realizar talleres de capacitación para la evangelización, entre otros. De esta buena intención, que de hecho es bueno contar con tales recursos, al hecho real hay una distancia enorme. La experiencia sobre este asunto nos dice que la iglesia muchas veces toma mucho tiempo en tomar decisiones y lo que resulta al final de cuentas que dichos proyectos no se hacen realidad.

Ante esta situación que es muy común en muchas iglesias, descubrimos en la lectura del pasaje bíblico sobre la mujer samaritana un hermoso ejemplo de un tipo de evangelización al paso realizada por Jesús. Es necesario tener en cuenta que por mucho tiempo el enfoque que se ha dado a este texto ha sido enfatizar sobre la condición moral y espiritual de la mujer samaritana y la actitud de Jesús para con ella. Muy poco nos hemos reflexionado acerca de la acción evangelizadora de esta mujer luego de haber sido redimida por el Señor Jesús.

Para nuestro estudio propongo obviar algunos detalles del texto, conocidos de sobra por todos, y enfocar la reflexión en cinco aspectos que vienen a ser los pasos para una evangelización eficaz. Desde ya tomamos nota que la mujer samaritana en su encuentro inesperado con Jesús tomó las siguientes actitudes:

1.       Escuchó atentamente las Buenas Nuevas de Jesucristo, el Mesías;
2.       Dejó su cántaro a los pies de Jesús;
3.       Se fue de inmediato a la ciudad;
4.       Contó a la gente lo que había escuchado de Jesús;
5.       Muchos creyeron por la palabra de la mujer y su testimonio.

Sugiero que para toda evangelización y discipulado tengamos en cuenta estos cinco pasos, los cuales son básicos y sencillos. Para lograr el resultado esperado no se necesita planificar la actividad con mucho tiempo, tener un buen presupuesto económico, recursos humanos y equipos de audio, personal preparado para la consejería, contar con un profesional evangelista, y un taller de capacitación para la evangelización. Sólo basta tomar la actitud de esta mujer una vez que hemos conocido el mensaje de salvación de nuestro Señor Jesucristo y le hayamos aceptado como nuestro Señor y Salvador personal.

Dispongamos nuestra mente y espíritu para analizar paso por paso cada actitud de esta primera misionera de la iglesia primitiva.

Primer paso: Escuchó atentamente las Buenas Nuevas de Jesucristo, el Mesías (v. 26).

La mujer samaritana escuchó atentamente todo lo que Jesús le estaba diciendo y supo mantener un diálogo alturado con Él. Ella le presentó sus preocupaciones y esperanzas. Aceptó su condición de pecadora ante las preguntas de Jesús.

Este paso es importante tener en cuenta en la evangelización de las personas. Hoy más que nunca hay que presentar el Mensaje del Evangelio de Jesucristo en forma clara, oportuna y que lleve a toda persona a ser confrontada con la palabra de Dios.

Muchas personas desean escuchar algo nuevo, más allá de las palabras, quieren encontrar un sentido a sus vidas, llenar los vacíos existenciales, satisfacer sus necesidades materiales, saber qué va a pasar después de la muerte, etc. La mayoría de la gente siente un hastío al escuchar mensajes largos, muy elaborados y sin tener cuenta la situación de ellos. Son palabras que no trastocan la existencia del oyente.

Un ejemplo a tener en cuenta es el del propio Jesús, quien supo dialogar con la mujer samaritana, obviando una serie de situaciones culturales y sociales. Fue al grano en su conversación, le planteó su condición social y espiritual a través de un gesto amical: “dame un poco de agua” La sorpresa de esta mujer es comprensible ante este vínculo que establece Jesús. Este pedido se convierte en el punto de partida para darse a conocer cada uno. Él es quien pide el agua para calmar su sed, ella tiene el recurso material para sacar el agua del pozo; y Él el recurso espiritual del cual ella pedirá. Es ahí donde Jesús le plantea su condición moral y espiritual, de una manera sutil le pide que llame a su esposo para darle el agua viva. Ella comprende que esta solicitud le va a traer problemas serios si oculta su verdadera situación de pecado y prefiere decirle la verdad al Señor, le manifiesta su condición de adulterio.

La mujer samaritana ya ha tomado nota que está delante del Mesías, el Salvador. Ante esta realidad no pierde el tiempo para pedir esa agua que Él solo pueda dar, es decir, quiere también ser beneficiaria de la salvación.

Esta confrontación es necesaria realizar a toda persona en la evangelización, se debe llevar a la persona a su verdadera situación ante el Señor Jesucristo. Aquí debemos dejar que la Palabra de Dios y el Espíritu Santo sean quienes hagan la labor del convencimiento.

Segundo paso: Dejó su cántaro a los pies de Jesús (v. 28a).

Ella al escuchar que Jesús es el Mesías, el Salvador, no dudó un solo segundo para dejar su cántaro a los pies de Jesús y salió corriendo del lugar. Ya no le importaba lo que dijeran de ella, dejó atrás sus preocupaciones, sus temores, sus angustias, su vida disoluta. Ahora quería dar a conocer a todos su nueva realidad, había encontrado la salvación. Ese cántaro representaba todo aquello que era una carga y que llevaba consigo todos los días, sin lograr encontrar esa paz interior.

En la evangelización podemos encontrarnos con personas que están dispuestas a dejar su cántaro a los pies de Jesús, luego de escuchar el mensaje de Salvación y recibir al Señor en sus corazones. Todos sus pesares, dolores, cargas, culpas, angustias, preocupaciones, pecados, son puestos en las manos del Señor Jesucristo. ¡Son liberados y redimidos! ¡Solo por gracia! ¡Viven desde ese momento una vida en plenitud!.

Otros, sin embargo, no están dispuestos a dejar nada, quieren la salvación de sus vidas, pero sin pagar ningún precio. Prefieren vivir sus vidas sin ningún cambio, asistir a alguna iglesia de una manera rutinaria, cumplir con las obligaciones administrativas, pero nada más.  Han tomado nota de la existencia de Dios y su gran amor, pero sólo ha sido grabado en sus memorias, mas no el corazón. No quieren ser confrontados con el mensaje de salvación que les invita a cambiar la manera de vivir equivocada. Ahora bien, para lograr el cambio en esas personas es necesario que sepan que hay que cambiar de rumbo, dejar de hacer aquello que no les llevó a nada. Es decir, deben arrepentirse de todos sus pecados y aceptar al Señor Jesucristo como su Señor y salvador.

Este aspecto debemos tener en cuenta en la evangelización, para no permitir que a  nuestras iglesias se acerquen personas sólo porque el evangelio es algo interesante para ellos o puedan sacar algún beneficio material. Debemos recordar que en la iglesia estamos los que hemos sido pecadores y ahora somos redimidos por el Señor Jesucristo. ¡He ahí la diferencia!.

Tercer paso: Se fue de inmediato a la ciudad (v. 28b).

El paso siguiente que da esta mujer pecadora luego que ha escuchado el mensaje de salvación y ha sido redimida por la gracia del Señor Jesucristo, es salir de inmediato a su ciudad con el propósito de contar a otros lo que le había sucedido con ella. Aquí destacamos la actitud de ir a otros y contar su experiencia salvífica a sus vecinos de la aldea. Es bueno tener en cuenta este aspecto en toda acción evangelizadora. Ella no se quedó con dicha experiencia para sí misma, sino quiso compartirla a viva voz a los demás.

Uno de los problemas a enfrentar en la evangelización actual es la actitud que muchos toman después de tener su experiencia personal de conversión: quedarse donde están o callarla simplemente. No son capaces de compartir las buenas nuevas a otras personas que necesitan de la redención divina y que no saben a donde ir o no tienen quien se las de a conocer. ¡Cuántas ciudades, pueblos y barrios aún no han escuchado las buenas nuevas de salvación en Cristo Jesús!

Para resolver este problema, muchas iglesias recurren a especialistas profesionales en la evangelización, en la visitación y en el discipulado. Se confía en que esas personas son las únicas en lograr el cumplimiento de la Misión. Sobre este asunto, muchas veces se despilfarra cualquier cantidad de dinero para pretender realizar campañas de evangelización y traer más personas a la iglesia.  Olvidándonos que ésta tarea es de cada creyente y que el Señor Jesucristo nos dio la Gran Comisión (Mateo 28:19-20).

Cuarto paso: Contó a la gente lo que había escuchado de Jesús (v. 28c-30).

Es muy importante tomar nota que la mujer samaritana arriesgó su vida al ir a contarle a los hombres que había conocido a otro hombre, pero que éste, a diferencia de los otros, le había dicho quien era. Sin duda que la noticia era un poco peligrosa, ya que a esta mujer la conocían muy bien y sabían en que andaba. Pero a ella no le importó lo que dijeran de su vida anterior. Ahora ella tenía una gran noticia y quería compartirla con sus vecinos del pueblo. Ella les dijo a todos: “Me dijo todo lo que he hecho”. Jesús no era un hombre más en su vida, era aquel que le había dicho con claridad que su situación era de pecado y que estaba dispuesto a perdonarla y darle el agua viva de la salvación. Ella escuchó atentamente el mensaje redentor de Jesucristo y no perdió la oportunidad de estar frente al Cristo, el Mesías.

Esta actitud es buena tenerla en cuanta en la evangelización de las personas, saber compartir con otros la experiencia personal de la salvación. El testimonio personal ayuda mucho a que lo que decimos sea creíble. No bastan sólo las palabras. La mujer samaritana fue creída por sus vecinos, debido al testimonio que en ese momento estaba dando. Si cada uno de nosotros pudiéramos contar a otros nuestra experiencia de conversión y diéramos verdadero testimonio de la misma, muchas personas vendrían a los pies del Señor y serían redimidas. Aquí reside el secreto del éxito de la evangelización.

Quinto paso: Muchos creyeron por la palabra de la mujer y su testimonio (v. 39-42).

El resultado de esta acción de la mujer samaritana fue eficaz, ya que muchos vinieron a Jesús por la palabra de ella y su testimonio. Comprobaron en el mismo lugar que Jesús era el Cristo, el Salvador del mundo. Casi todo un pueblo se volvió creyente en Jesucristo, las personas le siguieron y ya no necesitaban que le contaran las buenas nuevas, sino que lo habían comprobado estando cara a cara con el Señor.

Es urgente alcanzar a muchas personas a través del mensaje de salvación de Jesucristo para que sean liberadas de sus cargas y de la opresión espiritual y social en que viven. También es una realidad evidente que los medios de comunicación son muchos y a la vez poderosos para llegar a cada hogar. Sin embargo, hoy en día, el tema de la evangelización y crecimiento de la iglesia sigue siendo un asunto ajeno a cada creyente en particular.

Pareciera que la tarea de evangelizar tiende a estar en manos de expertos o profesionales, con grandes presupuestos y de recursos musicales apropiados. Se ha olvidado que la evangelización es una tarea personal, en todo tiempo y lugar. Mientras no haya ese convencimiento, la misión encomendada por nuestro Señor Jesucristo, quedará siempre inconclusa, a la espera de algún iluminado o iluminada.

Tengamos en cuenta la experiencia de la mujer samaritana y de otras personas, que cambiaron su propia historia y la historia de otros, sólo con comunicar el mensaje de salvación con los pocos recursos que tenían en el momento.

Que el Espíritu Santo nos guíe en este proceso de proclamación de la Palabra de Dios a muchas personas y nos permita sembrar la semilla en cada corazón de mármol o doliente. Roguemos al Señor de la Vida que nos ayude a seguir cumpliendo con la Gran Comisión, con amor y vocación. Amén.


Hombres enviados por Dios para dar testimonio

Evangelio de Juan 1:6 a 1:8

1:6 Hubo un hombre enviado por Dios, el cual se llamaba Juan.
1:7 Este vino como testigo, para dar testimonio de la luz, a fin de que todos creyeran por medio de él.
1:8 Él no era la luz, sino un testigo de la luz.


Juan el Bautista de quien está hablando aquí, fue un hombre enviado por Dios (1:6). Jesús habla de él "En verdad os digo que no ha surgido entre los nacidos de mujer uno mayor que Juan el Bautista" en Mateo 11:11. Como hombre enviado por Dios predicaba, daba testimonio de la luz a todos los que podía. Es muy interesante ver la vida de Juan el Bautista, hombre sumamente valiente, dedicado a Dios, humilde, no buscaba riquezas materiales, se contentaba con lo que poseía, mostraba claramente la palabra de Dios, así era Juan. Cada versículo que habla de él lo analizaremos, es el último de los profetas que menciona la Biblia tal y como lo eran en el Antiguo Testamento.

Hijo del sacerdote Zacarías (Lucas 1:5) fue una persona escogida por Dios para llevar adelante una tarea encomendada por Dios, léase Lucas 1:13-17. Era todo un testigo de la Luz 1:8, es decir de Jesús. Un detalle importante: Jesús es lo importante, no el predicador que habla de Él, esta es la realidad. No hay que reverenciar indebidamente a las personas por mas que sean tan grandes como Juan o más que él (Mat. 11:11). Uno es testigo de la luz, no es luz en si. Opino, no hay que elevar a un santo en un altar como si fuera luz, porque la única luz que existe desde el principio y antes de todo, es Dios. "Este vino como testigo, para dar testimonio de la luz, a fin de que todos creyeran por medio de él. Él no era la luz, sino un testigo de la luz."
(Jn.1:7-8)

PASTOR Y MISIONERO ALFONZO ARROYAVE 

jueves, 8 de septiembre de 2011

PELEANDO POR MI PROMESA

Guerra Espiritual
PELEANDO POR MI PROMESA
No conozco ningún equipo en el cual un solo jugador realice todas las tareas, aun siendo el mejor de los jugadores necesita de todo un equipo, compañeros de juego, asistentes, técnicos, etc.


Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres,  Simón,  hijo de Jonás,  porque no te lo reveló carne ni sangre,  sino mi Padre que está en los cielos. Y yo también te digo,  que tú eres Pedro,  y sobre esta roca edificaré mi iglesia;  y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. (Mat 16:17-18) 
El Señor Jesús en estos versos profetizó que iba a levantar a Pedro, otorgándole autoridad para atar y desatar, un hombre extraordinario, lleno del poder de Dios, al cual las señales le acompañaron, pero también sobre de esta palabra declara que sería contra la iglesia en general que el infierno no iba a prevalecer, no solo contra Pedro o contra cualquier otro hombre ungido, sino contra un grupo en específico llamado iglesia.
Nosotros tenemos la promesa que el infierno no prevalecerá contra solamente una persona, más bien no prevalecerá contra todo el grupo llamado iglesia, bienaventurados los que pertenecemos al cuerpo de Cristo, la iglesia del Señor. Por lo tanto si estamos aislados, si caminamos solos, el infierno entonces si puede prevalecer.
Necesitamos trabajar en equipo, pertenecer a un grupo, formar parte de un discipulado, en la iglesia Rey de Reyes nuestra visión consiste en establecer grupos de crecimiento para formar de cada persona un cristiano desarrollado integralmente, que en unidad familiar impacte a Guatemala. No conozco ningún equipo en el cual un solo jugador realice todas las tareas, aun siendo el mejor de los jugadores necesita de todo un equipo, compañeros de juego, asistentes, técnicos, etc.
El infierno no puede prevalecer en contra nuestra si formamos parte de la iglesia de Cristo, el mejor equipo de trabajo, pero sabe el diablo que si estamos solos somos vulnerables a su ataque. Por ejemplo, el rey Saúl, era ungido de Dios, rey poderoso levantado de Dios, pero frente a Goliat tenía temor, aun con autoridad y unción tuvo miedo del gigante, el problema era que Goliat era el que estaba poniendo las reglas, él dispuso la forma de pelear.
Nadie se percató que el robó la autoridad de poner las reglas, el gigante Goliat, decía: Y se paró y dio voces a los escuadrones de Israel,  diciéndoles: ¿Para qué os habéis puesto en orden de batalla?  ¿No soy yo el filisteo,  y vosotros los siervos de Saúl?  Escoged de entre vosotros un hombre que venga contra mí. (1Sa 17:8), durante 40 días repetía lo mismo, la pregunta es, si tanta fuerza tenía, porque se tardó tanto en hacerlo, el diablo es un mentiroso, él te estará diciendo durante mucho tiempo las cosas, pero no las hace, el lo único que hace es confundir nuestra mente, engañándonos y con esto lo único que provocaba es que todo el pueblo se llene de temor, no te dejes engañar por las palabras del enemigo, que no confunda tus pensamientos, que no te haga pensar en la derrota, recordemos que es más fuerte el que está dentro nosotros. 
Goliat el gigante quería pelear contra un solo hombre, al que lo enfrentaría lo quería aislado del resto del grupo, él tenía la intensión de enfrentarse a un aislado del grupo, a un hombre solitario, él sabe muy bien que si nos enfrentamos como equipo, no puede prevalecer nada contra nosotros.
Aparece en escena David, el muchacho hermoso que había sido enviado a dar alimentos a sus hermanos, David no era el que tenía que pelear, él simplemente estaba cumpliendo una orden, realmente uno no sabe si al momento de obedecer podemos terminar como grandes vencedores, quien debía de enfrentar al gigante era el rey Saúl, más sin embargo fue una gran oportunidad que se presentó a la vida de David.
No debemos de poner atención a lo que el diablo está diciendo, es un experto en la mentira, engañador, lo único que estaba provocando era sembrar el temor en todo el ejercito, tenía a todo el pueblo metido en una cultura de terror, él era el que estaba pidiendo a un solo hombre, David por el contrario venía obedeciendo la orden de su papá, si nosotros permanecemos obedeciendo las ordenes de nuestras autoridades, por insignificantes que parezcan, estas nos pueden llevar a obtener una oportunidad de levantamiento.
Es mejor no ponerle atención a las mentiras del diablo y mantener la vista en las promesas de Dios, David ya había escuchado cual era la promesa del rey y la recompensa que iba obtener aquel que venciera al gigante, Y cada uno de los de Israel decía: ¿No habéis visto aquel hombre que ha salido?  El se adelanta para provocar a Israel.  Al que le venciere,  el rey le enriquecerá con grandes riquezas,  y le dará su hija,  y eximirá de tributos a la casa de su padre en Israel. (1Sa 17:25)
Tomemos las promesas que nuestro Padre ha declarado para nosotros, pongamos nuestra mirada en Él y creamos en cada una de las promesas que tiene para nosotros, debemos de aprovechar cada una de las oportunidades que se nos presenten, cada oportunidad es un medio para alcanzar las promesas de nuestro Padre.
Entonces David dice: ¿quién es este filisteo incircunciso,  para que provoque a los escuadrones del Dios viviente? David le puso más atención a las promesas del rey que a lo que el gigante venía diciendo durante cuarenta días, que nunca se le olviden las promesas que Dios tiene para su vida, le recomiendo que tenga diariamente su lectura Bíblica y descubra las promesas que Dios ha dejado para sus hijos.
David toma la piedra y le declara que él había ido a la pelea en nombre de Jehová de los ejércitos, no en nombre propio, David peleó teniendo en mente las promesas del rey, vallamos nosotros a la batalla también no en nombre propio, batallemos en el nombre que está sobre de todo nombre, el nombre sobre el cual toda rodilla se doblará, Jehová de los ejércitos, teniendo en mente cada una de las promesas que Él nos ha dado

APOSTOL ALEX GONZALEZ 

EL PROPÓSITO DE LA ORACIÓN

El propósito de la oración


Uno de los grandes problemas que he visto en el cuerpo de Cristo, es la falta de oración del pueblo de Dios. Las reuniones más pequeñas en las iglesias son las de oración. Una de las preguntas que nos hacemos al respecto es: ¿por qué las personas no oran? Creo que esto sucede por dos razones principales:
1. Las personas no conocen el propósito de la oración.
¿Qué es el propósito? El propósito es la intención original por lo cual fue creado algo.
La primera razón por la que muchos creyentes no oran es que no saben el propósito por el cual Dios creó la oración. Cuando no se conoce el propósito de algo, se mal usa o no se tiene visión ni dirección.
2. Las personas no oran porque no tienen resultados positivos.
Al no conocer el propósito, automáticamente se pierde el sentido de la oración, y por tal razón, no tenemos buenos resultados, porque oramos mal.
Pero surgen más preguntas: ¿por qué debemos orar? Si Dios es poderoso y hace lo que Él quiere, ¿cuál es el propósito de la oración? ¿Por qué orar si Dios es soberano y hace lo que Él quiere? ¿Por qué orar si Dios no puede ser afectado por lo que hagamos? ¿Por qué orar si Dios lo sabe todo? ¿Por qué orar si Dios lo controla y lo predetermina todo? ¿Por qué orar si el enemigo ya fue vencido? ¿Por qué orar por los perdidos si es la voluntad de Dios que todos seamos salvos?
Dios es un Dios de propósitos. Todo lo que Él creó en la Tierra, incluyendo al hombre, fue creado para cumplir su propósito. Dios creó al hombre con tres propósitos principales:
1. El hombre fue creado para reflejar la naturaleza de Dios y tener comunión con Él.
26Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.” Génesis 1.26
Esto significa que fuimos creados para tener su naturaleza y su carácter moral. La manera de desarrollar esta imagen y este carácter de Dios, es por medio de nuestra íntima comunión con Él. Ningún ser humano puede estar satisfecho hasta que no logre tener una comunión íntima con Dios. Esto fue el propósito por el cual Dios nos creó, para que reflejemos su carácter, su amor, su bondad, su misericordia, su santidad, su paz, su autoridad y su poder.
2. Dios creó a la humanidad para llevar a cabo sus planes, sus propósitos y su voluntad en la Tierra.
Cuando Dios creó al hombre a su imagen, le dio también un libre albedrío, es decir, una voluntad con la habilidad de escoger y tomar decisiones y, por consiguiente, de tomar acción y cumplir con la voluntad de Dios en la Tierra.Dios creó al hombre con la libertad para funcionar en la Tierra y le dio derecho legal y autoridad para operar en ella. Dios estableció su voluntad aquí en la Tierra con la cooperación de la voluntad del hombre. Este propósito nunca cambió ni siquiera con la caída del hombre.
3. Dios hizo al hombre para señorear la Tierra.
Cuando en Génesis 1.26, Dios dice: “Y señoree”, le está dando la autoridad al hombre para que viva en la Tierra y la gobierne. También, le está dando el derecho legal para dque tome dominio y autorida

EL COMUN ACUERDO EN EL HOGAR


El Común Acuerdo En El Hogar


Todos sabemos que el enemigo ha venido a matar, robar y destruir; y su propósito es dividirnos para que perdamos la comunicación en nuestra casa. El primer matrimonio que consiguió dividir sutilmente fue el de Adán y Eva; la orden de restricción al árbol se la dio Dios a Adán, pero el enemigo vino y empezó a trabajar la mente de Eva para hacerla caer, seguramente esto no hubiera pasado si hubieran estado de común acuerdo, pero ellos no se comunicaron y las consecuencias fueron duras para ellos, las cuales alcanzamos nosotros en este tiempo. Unas de las consecuencias que podemos mencionar es que fueron sacados del huerto, perdieron la cobertura, a Adán le correspondería ganar el pan con el sudor de la frente, a Eva tener sus hijos con dolor, y más adelante vemos que cuando Caín y Abel fueron mayores se convirtieron en personas antagónicas, y todo como consecuencia de no ponerse de común acuerdo.

Estamos en el "Año de la Conquista", un año de pelea y darlo todo, pero para conquistar como familia tenemos que estar de común a cuerdo y nunca dividirnos. Como pareja, tenemos que platicar y ponernos de acuerdo, así como Josué para conquistar Jericó se tuvo que poner de acuerdo con el pueblo, porque fueron seis días de marchar y creerle a Dios para conquistar; si hubieran estado divididos no hubieran alcanzado la victoria, de la misma forma, si estamos divididos imposible que alcancemos la promesas que El Señor Jesucristo nos ha dado.
En los siguientes versículos de La Palabra, El Señor nos pide que no nos dividamos y que nos pongamos de común acuerdo:
Hermanos, les pido en el nombre de nuestro Señor Jesucristo que se pongan de acuerdo unos con otros para que no haya divisiones entre ustedes. Les pido que estén siempre unidos por las mismas ideas y los mismos propósitos. (1Corintios 1:10 PDT)
Él sabía lo que ellos estaban pensando y les dijo: "Todo reino dividido contra sí mismo será destruido, y toda familia dividida contra sí misma se acabará. (Lucas 11:17 PDT)
Si dos andan juntos, ¿no es porque se han puesto de acuerdo? (Amós 3:3 PDT)
Es imposible que nuestro matrimonio pueda alcanzar fruto si existen rencillas y peleas, tenemos que tomar los problemas de raíz y buscar ayuda para encontrar la salida, porque no puede haber paz ni conquistas, si no es de común acuerdo. Es necesario que nos esforcemos y discernir por dónde el enemigo tiene bloqueada la bendición que El Señor ya decretó para nosotros.
Entonces Jesús les dijo: Todos vosotros os escandalizaréis de mí esta noche; porque escrito está: Heriré al pastor, y las ovejas del rebaño serán dispersadas. (Mateo 26:31 RV60)
El Señor nos muestra que el enemigo puede herirnos para que no podamos pelear por las ovejas que Él ha puesto para que bendigamos. Algunas de las formas que el enemigo tiene para herir es: quitando la autoridad, infundiendo el miedo, menosprecio, cometiendo adulterio, fornicación; de estas maneras, el enemigo puede herir al pastor y su rebaño será dispersado. Es normal que anhelemos que nuestra pareja nos manifieste afecto aunque esto nunca llegue; pero debemos comprender que en algunas personas, la ministración para ellos en su niñez fue de rechazo y desprecio, lo cual no les permite que se expresen afectivamente.
Tenemos que ser valientes para no permitir que el enemigo nos robe la bendición, si en nuestra casa fuimos rechazados o despreciados cuando fuimos niños, y como consecuencia hemos perdido la autoridad; debemos clamar para que cualquier trauma de en la niñez, sea anulado, y como consecuencia Dios nos devolverá la autoridad en casa y podremos actuar con afecto a nuestra familia. Es necesario que comprendamos que la venida del Señor está próxima pronta y nos pedirá cuentas de la viña que nos dio para cuidar. Tenemos que entender que nuestra cabeza es Cristo y nosotros somos cabeza de nuestra esposa e hijos, y luz para evidenciar los pecados ocultos para poner en orden nuestra casa.
Este es un año de conquista, y será muy triste que venga el próximo año y aun no hayamos ganado batallas para El Señor. No tenemos porqué menospreciarnos y pensar que para otros hay bendición y para nosotros no la hay; el avivamiento que viene es algo muy grande y las bendiciones que vienen para nosotros son muchas, pero antes tenemos que dar fruto, romper toda división en nuestra casa y ponerla en orden. Como ministros, lo que predicamos antes lo tenemos que haber vivido.
Pero tenemos este tesoro en vasijas de barro para que se vea que tan sublime poder viene de Dios y no de nosotros. (2Corintios 4:7 NVI)
El poder que obra en nuestra vida no viene de nosotros sino de Dios, por eso ante los problemas y preocupaciones no nos demos por vencidos porque Él no nos abandona, y aunque nos derriben no nos destruirán. Fuimos escogimos por Dios desde antes de la fundación del mundo y no lograremos vencer las batallas con nuestras fuerzas, sino con el poder que viene de Él; no miremos nuestra condición, veamos a nuestro Padre porque con Él todo se puede, y esos gigantes que nos afrentan, al estar frente a nuestro Padre se verán diminutos e insignificantes; porque si Dios dijo, Dios hará.
Los hijos de Job tomaban turno para hacer banquetes en la casa de cada uno de ellos, a los cuales invitaban a sus tres hermanas para comer y beber con ellos. Al terminar cada ronda de banquetes, Job les mandaba instrucciones a sus hijos para que se purificaran, y levantándose de madrugada ofrecía un sacrificio que debe quemarse completamente por cada uno de sus hijos, pues Job pensaba que tal vez sus hijos pudieran haber pecado y maldecidos a Dios con su pensamiento. (Job 1:4-5 PDT)
Como lo muestra el versículo anterior, los hijos de Job estaban en pecado y no agradaban a Dios, y Job no tuvo la valentía de ponerlos en su lugar. Lamentablemente no se puso de acuerdo con la esposa para frenarlos en su vivir desordenado; de esta misma forma, muchas veces vemos que nuestros hijos andan en pecado y no tenemos la valentía de enfrentarlos, desagradando igualmente a Dios y evitando que la bendición caiga sobre nuestro campamento. No tengamos temor de enfrentar a nuestros hijos, y aunque sean grandes, si están bajo nuestro techo enfrentémoslos porque Dios nos respaldará.
El que no corrige al hijo, lo odia; el que lo ama, lo disciplina a tiempo. (Proverbios 13:24 PDT)
Corrige a tu hijo mientras haya esperanza; sino tú serás responsable de su muerte. (Proverbios 19:18 BLA)
La necedad está ligada al corazón del niño; la vara de la disciplina la alejará de él. (Proverbios 22:15 LBLA)
La Palabra nos respalda para corregir a nuestros hijos y El Señor nos ha dado autoridad en nuestra casa para que no nos pase lo que a Job, pero antes es necesario que comprendamos que Dios nos ha dado una viña que cuidar para que les enseñemos el camino correcto. Como padres, y mediante la autoridad que nos fue dada por El Señor, lo que decimos en nuestra casa se tiene que hacer, pero para lograrlo tenemos que andar muy bien con Él para evitar que nuestros hijos nos señalen.
La Palabra dice: "...padre, no los provoquéis a ira, no los irritéis...", esto no significa que no los corrijamos, pero si anhelamos que nuestros hijos nos honren, entonces primero debemos ser ejemplo caminando en santidad para que esa unción caiga sobre ellos.
Otra causa de división sucede en la alcoba; un claro ejemplo de esto lo da la Palabra en el hogar de Potifar, cuando la esposa al sentirse insatisfecha y desatendida en la alcoba cometió adulterio. Potifar y su mujer no caminaban de común acuerdo en su intimidad y este fue el motivo que encontró el enemigo para atacar el hogar; así como esta, existen muchas situaciones donde el enemigo aprovecha para desanimarnos para que no disfrutemos la vida con la mujer de nuestra juventud.
Haced todas las cosas sin murmuraciones ni discusiones, para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin tacha en medio de una generación torcida y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo... (Filipenses 2:14-15 LBLA)
Otra forma de herir nuestro hogar es con la murmuración. Cuidémonos de permitir o fomentar la murmuración, sobre todo dentro de la casa; esto puede suceder cuando murmuramos de nuestro cónyuge, suegros, familia y personas que nos rodean, mientras nuestros hijos nos escuchan. No permitamos que la murmuración entre a nuestra casa porque nos dividirá, juntémonos y resolvamos los problemas de cara, de esta forma estaremos avergonzando al enemigo.
Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para edificación, para que dé gracia a los oyentes. (Efesios 4:29 SSE)
Somos fuente de bendición, y cada vez que le hablemos a nuestros hijos que de nuestra boca sólo salga bendición, de otra manera, será imposible que podamos conquistar. Con El Señor Jesucristo en nosotros, todo se puede.
Si alguno no quiere atender la ley de Dios, tampoco Dios soportará sus oraciones. (Proverbios 28:9 DHH)
Para diezmar y ofrendar también tenemos que estar de común acuerdo, lo cual se trata de una orden de parte de Dios. Es una bendición que El Señor nos permita diezmar y ofrendar; sin embargo, no debemos estar esperando recibir algo a cambio, porque si damos es porque amamos al Señor quien todo se merece. Busquemos primero el reino de Dios y Su justicia y todo lo demás vendrá por añadidura.
Nuestra bendición principia hoy, recordemos que sólo debemos obedecer a la voz de Dios, buscar Su rostro en todo momento y concederá los anhelos de nuestro corazón, empezando por los espirituales hasta llegar a los materiales.

FALSOS PROFETAS


A veces vemos en la Biblia personajes con una conducta que no permite que sean fácil de identificar falsos profetas; no obstante está escrito que vendrían falsos profetas para engañar a muchos, también dice que vendrían falsos cristos, lo cual no se refiere a Jesús, sino falsos ungidos; también dice que vendrían falsos apóstoles, de igual manera falsos maestros y falsos evangelistas y pastores. Entonces no importa qué tan connotado sea alguien, nosotros debemos ponerlo ante la palabra de Dios para ver si llena los requisitos del ministerio según la Biblia.
Pero se levantaron falsos profetas entre el pueblo, así como habrá también falsos maestros entre vosotros, los cuales encubiertamente introducirán herejías destructoras, negando incluso al Señor que los compró, trayendo sobre sí una destrucción repentina. (2 Pedro 2:1 LBLA)
De lo que está refiriéndose la cita anterior es que los profetas falsos no eran personas extrañas al pueblo, y si le aplicamos la formula que dice en el Nuevo Testamento que lo escrito en el Antiguo Testamento es una sombra de lo que nos sucederá, podemos decir que los falsos profetas saldrán dentro del pueblo actual, de Dios. De tal manera que esos falsos profetas, han desviado el corazón de algunos apóstoles, incluso han logrado que dejen su ministerio para ir detrás de lo que los profetas le han trasladado. Es por eso que los que podamos tener el don de profecía debemos tener cuidado en estar seguros de lo que hablaremos; seguros que es palabra de Dios y no de nuestra alma.
Así dice Jehová de los Ejércitos, el Dios de Israel, acerca de Acab hijo de Colaya, y de Sedequías hijo de Maasías, que os profetizan mentira en mi nombre: He aquí que los entregaré en mano de Nabucodonosor rey de Babilonia, el cual los matará delante de vuestros ojos: (Jeremías 29:21 VMP)
Muchos de estos profetas, se levantaron para profetizar lo que el pueblo quería escuchar, excepto Elías, pero este profeta andaba solitariamente por el problema que se suscito con Jezabel. Pero entonces Jeremías estaba profetizando que venía una destrucción sobre Israel, aunque ya se habían llevado algunos vasos a Babilonia, el rey regresaría para llevarse los vasos que quisiera, pero al llevarse al pueblo de Israel, el rey de Babilonia levantaría profetas para que dijeran lo que é quería y todos se acomodaron a eso, a tal grado que Jeremías había quedado como falso profeta, no obstante siendo el único en ese tiempo que hablaba de parte de Dios.
El movimiento de falsos profetas no se quedó en el pasado, porque en la actualidad han surgido falsos profetas, comprometiendo a muchos, especialmente en carreras políticas y con la proximidad que tienen esas actividades en Guatemala; cabe mencionarlo en este momento. Pero el profeta verdadero de Dios, puede venir con una profecía que quizá no nos agrade, pero es mejor que nos digan la verdad aunque no nos agrade, a que nos estén diciendo solamente lo que nos guste oír y que todo sea una falsedad.
Los profetas falsos habían hablado lo que el pueblo quería escuchar y Nabucodonosor llegó porque el pueblo andaba en pecado y Dios lo permitió porque le habían dado la espada. Jeremías estaba hablándoles lo que Dios le decía, sin embargo Jeremías padecía porque no le creían, incluso confrontaba a los profetas falsos como lo vemos en el siguiente versículo:
Y el profeta Jeremías dijo al profeta Hananías: Escucha ahora, Hananías, el SEÑOR no te ha enviado, y tú has hecho que este pueblo confíe en una mentira. (Jeremías 28:15 LBLA)
Jeremías era conocido como el profeta llorón y en algún momento lloró por el cumplimiento de sus profecías.
Por tanto, así dice el SEÑOR: "He aquí, te voy a quitar de sobre la faz de la tierra. Este año morirás, porque has aconsejado la rebelión contra el SEÑOR." (Jeremías 28:16 LBLA)
El profeta falso aconseja rebelión pero el profeta verdadero, aconseja o devela la verdad que alguien quiera estar ocultando; para que esté confrontado delante de Dios; pero no puede estarle dando órdenes a nadie para que haga o no lo que otro debe hacer. Lo lamentable es que muchos cristianos andan detrás de profetas falsos para que les profeticen lo que ellos quieres escuchar y eso lo que ocasiona es que los profetas falsos se sientan con más lugar de seguir haciendo ese tipo de trabajos.
Entonces no se trata de que los profetas se promuevan solos, sino que, deben ser enviados y en este tiempo los que deben hacerlo son los apóstoles verdaderos. Los profetas son de muchas bendición, pero de mucho peligro si no se sujetan a sus autoridades que en este caso, nuevamente deben ser apóstoles de parte de Dios.
Envía un mensaje a todos los desterrados, diciendo: "Así dice el SEÑOR acerca de Semaías el nehelamita: 'Por cuanto Semaías os ha profetizado sin que yo lo haya enviado, y os ha hecho confiar en una mentira... (Jeremías 29:31 LBLA)
Semaías significa: el que es oído por el Señor y el nehelamita significa: el que viene de un sueño; es por eso que debemos tener mucho cuidado con los sueños o los que dicen que pueden interpretar los sueños; porque pueden desviar al que esté esperando respuesta de lo que ha soñado y lo primero que le digan, eso tomará para sí y si la interpretación es dada por uno que es profeta falso, le pueden acarrear problemas muy serios.
Las profecías nos tienen que confirmar en nuestro interior sobre algo que esperamos, pero sin que eso se convierta en una especie de adivinanza, porque pueden desviar a cualquiera que no esté firme en la palabra de Dios. Debemos recordar que el lenguaje de Dios es por medio de los sueños pero también surgen sueños que provienen del diablo, otros del alma y otros del cuerpo. Cuando alguien está soñando que tienen necesidades fisiológicas, pueden ser sueños causados por el cuerpo. Debemos tener cuidado con los sueños cuando no son de Dios y cuando sí lo sean, debemos obedecerle principalmente cuando Dios nos lo ha interpretado por medio de Sus vasos.
Y Sedequías, hijo de Quenaana, se había hecho unos cuernos de hierro y decía: Así dice el SEÑOR: "Con éstos acornearás a los arameos hasta acabarlos." Y todos los profetas profetizaban así, diciendo: Sube a Ramot de Galaad y tendrás éxito, pues el SEÑOR la entregará en manos del rey. Y el mensajero que fue a llamar a Micaías le habló, diciendo: He aquí, las palabras de los profetas son unánimes en favor del rey. Te ruego que tu palabra sea como la palabra de uno de ellos, y que hables favorablemente. Pero Micaías dijo: Vive el SEÑOR que lo que el SEÑOR me diga, eso hablaré. Y cuando llegó al rey, el rey le dijo: Micaías, ¿iremos a Ramot de Galaad a pelear, o debemos desistir? Y él le respondió: Sube, y tendrás éxito, y el SEÑOR la entregará en manos del rey. Entonces el rey le dijo: ¿Cuántas veces he de tomarte juramento de que no me digas más que la verdad en el nombre del SEÑOR? Y él respondió: Vi a todo Israel esparcido por los montes, como ovejas sin pastor; y el SEÑOR dijo: "Estos no tienen señor, que cada uno vuelva a su casa en paz." Y el rey de Israel dijo a Josafat: ¿No te dije que no profetizaría lo bueno acerca de mí, sino lo malo? Respondió Micaías: Por tanto, escucha la palabra del SEÑOR. Yo vi al SEÑOR sentado en su trono, y todo el ejército de los cielos estaba junto a El, a su derecha y a su izquierda. Y el SEÑOR dijo: "¿Quién inducirá a Acab para que suba y caiga en Ramot de Galaad?" Y uno decía de una manera, y otro de otra. Entonces un espíritu se adelantó, y se puso delante del SEÑOR, y dijo: "Yo le induciré." Y el SEÑOR le dijo: "¿Cómo?" Y él respondió: "Saldré y seré espíritu de mentira en boca de todos sus profetas." Entonces El dijo: "Le inducirás y también prevalecerás. Ve y hazlo así." Y ahora, he aquí que el SEÑOR ha puesto un espíritu de mentira en boca de todos estos tus profetas; pues el SEÑOR ha decretado el mal contra ti. (1 Reyes 22:11-23 LBLA)
Cuando vemos el contexto, podemos ver que había un profeta de Dios: Micaías y le pidieron que dijera su profecía y lo hizo de acuerdo a lo que Dios tenía que decirles; pero el rey no se lo aprobó. Pero entonces Sedequías estaba seguro que su profecía venia de un espíritu, lo que no sabía es que era mentira; es por eso que cuando venga una palabra de parte de un profeta, debemos discernirlo adecuadamente porque podría no ser una profecía de parte de Dios, sino movida por espíritus.
El anciano y venerable es la cabeza, y el profeta que enseña la mentira, es la cola. (Isaías 9:15 LBLA)
Lo que debemos resaltar en este momento es que ese profeta se había salido de lugar profetizando con mentira. Debemos saber que el Pastor y Apóstol son los que tienen las cinco unciones ministeriales, no así el Profeta, el Evangelista y el Maestro, ellos tienen que concretarse a realizar su llamamiento delante de Dios.
Y el otro le respondió: Yo también soy profeta como tú, y un ángel me habló por palabra del SEÑOR, diciendo: "Tráelo contigo a tu casa, para que coma pan y beba agua." Pero le estaba mintiendo. (1 Reyes 13:18 LBLA)
Cuando recibimos una orden de parte de Dios, El es quien puede cambiar la orden por el Espíritu Santo que mora en nosotros.
Entonces me di cuenta de que ciertamente Dios no lo había enviado, sino que había dicho su profecía contra mí porque Tobías y Sanbalat le habían pagado. (Nehemías 6:12 LBLA)
Algunos se atreven a contratar profetas para desviar al pueblo de la verdad y que sea el factor económico el que los dirija.
Si un hombre, andando tras el viento y la falsedad, hablara mentiras, diciendo: "Os hablaré del vino y del licor", ése sería el profeta para este pueblo. (Miqueas 2:11 LBLA)
Aquí está hablando de que la función profética es para correr la cortina y enseñar lo que Dios desea y no lo que el alma del hombre está buscando.
Veamos a continuación algunos versículos que nos dejan ver la actitud de profetas falsos y que debemos tener presente para no ser sorprendidos y desviados de la verdad.
Después de haber recorrido toda la isla hasta Pafos, encontraron a cierto mago, un falso profeta judío llamado Barjesús, que estaba con el procónsul Sergio Paulo, hombre inteligente. Este hizo venir a Bernabé y a Saulo, y deseaba oír la palabra de Dios. (Hechos 13:6-7 LBLA)
Así dice el SEÑOR acerca de los profetas que hacen errar a mi pueblo, los cuales cuando tienen algo que morder, proclaman: Paz. Pero contra aquel que no les pone nada en la boca, declaran guerra santa. (Miqueas 3:5 LBLA)
Además, entre los profetas de Samaria he visto algo ofensivo: profetizaban en nombre de Baal y extraviaban a mi pueblo Israel. También entre los profetas de Jerusalén he visto algo horrible: cometían adulterio y andaban en mentiras; fortalecían las manos de los malhechores, sin convertirse ninguno de su maldad. Se me han vuelto todos ellos como Sodoma, y sus habitantes como Gomorra. (Jeremías 23:13-14 LBLA)
La cita anterior es para que estemos todo el tiempo en presencia de Dios, que nos tomemos de Su mano sin soltarnos nunca, porque lo que refiere la cita, es sombra de la Iglesia actual.
En medio de ella hay una conjuración de falsos profetas. Como león rugiente que arrebata la presa, así han devorado las almas, han recibido ricas pagas, y han aumentado en ellas las viudas. (Jeremías 23:13-14 LBLA)
Ciertamente en los congresos proféticos, de alabanza, de escatología, de doctrina, etc., deben sufragarse los gastos que esto conlleve; pero eso no significa que le pongan precio al derecho de admisión por escuchar profecías de algún profeta específico o por escuchar a un salmista o ministro en general.
También sucederá aquel día que los profetas se avergonzarán cada uno de su visión cuando profetice, y no se vestirán el manto de pelo para engañar... (Zacarías 13:4 LBLA)
¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros!, porque de la misma manera trataban sus padres a los falsos profetas. (Lucas 6:26 LBLA)
Entre los que mataron los hijos de Israel, también dieron muerte a espada al adivino Balaam, hijo de Beor. (Josué 13:22 LBLA)

Domingo 09 de Enero de 2011 21:20Apóstol Sergio G. Enríquez O
 
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