martes, 20 de septiembre de 2011

EL CORAZON DEL HONBRE..

EL CORAZON DEL HONBRE..

PROVERBIOS.23-26…DAME HIJO MIO TU CORAZON.
El hombre se comporta según su corazón= Si es  bueno o es malo pero mejor que sea bueno
SALMO51.10: ver .al DIA CREA EN MI UN CORAZON LINPIO .esa es la fuente de todos los deseos y por lo tal tiene que ser guardado
PROVERBIOS:4-23 GUARDA TU CORAZON POR QUE DE AHÍ DEPENDE LA VIDA .de ahí depende la bendición o maldición .
MATEO: 5-8 BIENVENTURADOS LOS DE LINPIO CORAZON-porque así veremos al Señor = Porque es la paz Dios la que guarda tu Corazón                                       Jer 17:9 Nada hay tan engañoso como el corazón tiene remedio.¿Quién puede comprenderlo?
Jer 17:10 «Yo, el Señor, sondeo el corazón examino los pensamientos, para darle a cada uno según sus acciones según el fruto de sus obras.»
El conoce realmente lo que somos.MALO O BUENOS                                                                                        Mar 7:21 Porque de dentro, del corazón humano, salen los malos pensamientos, la inmoralidad sexual, los robos, los homicidios, los adulterios,
           
(BAD) PROVERBIOS 2:10 la sabiduría vendrá a tu corazón ,y el conocimiento te endulzará la vida.
JEREMIAS. dice que es la fuente de la voluntad .SI DEJAMOS QUE EL TOME NUESTRO CORAZON ESO ARIA HERMOSEAR NUESTRO ROSTRO
 (BAD)MARCOS 7:6 Les contestó:—Tenía razón Isaías cuando profetizó acerca de vosotros, hipócritas, según está escrito:»“Este pueblo me honra con los labios ,pero su corazón está lejos de mí. HAY MUCHOS HIJOS QUE CANTAN O ESTAN EN LA IGLESIA PERO SU CORAZON ESTA LEJOS DE DIOS
MARCOS 7: 14,15 LO QUE SLE ES LO QUE CONTAMINA DEL HOMBRE
--------__PERO TENEMOS UN MANDAMIENTO MUY ESPECIAL
Deuteronomio 6-5 este mandamiento AMARAS CON TODO TU CORAZON


             CON EL CORAZON SE CREE PARA JUSTICIA PERO CON LA VOCA SE CONFIEZA PARA SALVACION…


PASTOR MARCO ANTONIO MENENDEZ

sábado, 17 de septiembre de 2011

LA TRANSFORMACIÓN DE LA MENTE

LA TRANSFORMACIÓN DE LA MENTE
Proverbios 23:7

ü Quiza uno de los mayores problemas con que nos encontramos nosotros los cristianos es con nuestra forma de pensar, pues la palabra del Señor nos enseña que nosotros tenemos la mente de Cristo y esto lo tomamos como un hecho absoluto y sin embargo la palabra nos enseña que es proceso para poder alcanzar la mente de Cristo - 1 Cor 2:16.
ü El proceso involucra lo siguiente:
1.      Renovación - Efe 4:22
2.    Transformación - Rom 12:2
3.    Mente de Cristo - 1 Cor 2:16

ü Ahora porque es importante alcanzar la mente de Cristo:
Nuestros pensamientos activan nuestras emociones,
las emociones avivan nuestros deseos
y nuestros deseos producen nuestras acciones
ü No te apoyes en tu propia inteligencia (mente) - Pro 3:5 RVA

ü Nuestros pensamientos no se parecen a los pensamientos de Dios - Isaías 55:8-9
ü Solamente al poner en practica la palabra podremos cambiar nuestra forma de pensar - 2 Cor 10:4-6

 

VEAMOS EL PROCESO:

1.  RENOVACION

Gr. anakaino: hacer nuevo, intercambiar una cosa por otra

ü Rom 12:2 - Renovar nuestro entendimiento
ü Efe 4:23 - Renovación espiritual de la mente - DHH
ü Col 3:10 - Renovación por el conocimiento - SRV

ü Tito 3:5 - Renovación por el Espiritu Santo

2.  TRANSFORMACION

ü Rom 12:2 - Si hay renovación habrá transformación
ü 2 Cor 3:18 - Transformación de gloria en gloria
ü 1 Cor 15:51-52 - Transformación final
3.  LA MENTE DE CRISTO
ü 1 Cor 2:16 - Después del proceso tenemos la mente de Cristo
ü 1 Cor 14:20 - Madurez de pensamientos
ü  1 Cor 2:9 - Hay cosas que van a subir a la mente del hombre

 PASTOR TONY MENENDEZ

jueves, 15 de septiembre de 2011

PARA QUE TENGAS LARGA VIDA

Dos leñadores salieron a trabajar. Los dos trabajaron por el mismo número de horas. Uno de ellos usó su hacha sin cesar durante todo ese tiempo. El otro de cuando en cuando se detenía y se sentaba. ¿Cuál de los dos creen que logró cortar más árboles? El que se detenía periódicamente. Porque cuando se sentaba, a parte de descansar, se dedicaba a afilar su hacha. El otro por la urgencia de terminar rápido su trabajo, dejo de hacer lo que era importante: tener su hacha bien afilada.
Es muy fácil dejar de hacer lo importante por hacer lo urgente.
Esto nos puede pasar con mucha facilidad en la vida y el ministerio. El domingo siempre llega, la inercia de lo que viene nos puede envolver en una rutina de atender sólo lo urgente y perder de vista lo importante.
Como Cristianos también les puede pasar con mucha facilidad. Entre las diferentes actividades de nuestra vida y como cristianos podemos ser presas fáciles de lo urgente a expensas de lo importante.
Por eso, es fundamental tener claro en la vida y el ministerio qué es lo importante, porque siempre habrá cosas urgentes tocando a nuestra puerta reclamando nuestra atención, pero nuestras vidas deben ser siempre dirigidas por lo importante. ¿Qué es lo importante en la vida y el ministerio?
(Lucas 10:38-42)
El Señor Jesús va de camino, y es recibido por Marta en su casa. Marta, la mayor, como buena dueña de casa, se ocupa de atender al Señor y su compañía. Va y viene con bandejas, platos; ella todo lo dispone, ningún detalle se le escapa. En tanto, María, su hermana menor, "sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra". Para María no existe nadie más en ese momento en la sala: sólo Cristo. No tiene ojos ni oídos para nadie más ¿quién podría impedirle estar allí a sus pies oyéndole? ¿No había oído hablar tanto de Él? Pues, ahora lo tenía allí mismo, en su casa, ¿cómo no le iba a escuchar atentamente?
De pronto, en el colmo de la actividad que bulle por todos lados, Marta se acerca al Señor y le dice: "Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude". Ella encuentra que la actitud de su hermana es desfachatada. ¡Cómo estar sentada mientras hay tanto que hacer!

Como cristianos, sabemos que el más grande mandamiento de la Ley es amar a Dios por sobre todas las cosas y con todo nuestro ser. Pero ¿Qué es amar a Dios? ¿Qué es ponerlo en primer lugar?... Con respecto a las prioridades que debemos tener, el Señor nos dice:
  • El que ama a padre o a madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mi. El que halla su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará. Mateo 10:37-39.
Todo aquello que ocupa el primer lugar en nuestras vidas se convierte en un ídolo. Para poder amar a Dios como Él es digno, debemos dejar la idolatría. Dios es celoso y Él quiere siempre el primer lugar en nuestras vidas, no soportará que nada ocupe su lugar en nuestros corazones.

Primeramente, tenemos que estar dispuestos a renunciar a todo lo que represente un ídolo. La familia es una bendición, pero puede convertirse en un ídolo, igual el trabajo, los bienes que poseemos, los talentos y los dones, en fin, todo lo que podamos considerar como nuestro, o lo que nuestros ojos puedan ver.

Llevar la cruz, no significa tener que cargar con una cruz literalmente o llevar un crucifijo. La cruz significa renuncia, significa despojarnos de todo lo que ocupe el primer lugar en nuestro corazón y entregárselo a Dios, para que Él nos de la nueva vida.
Hemos muerto para el mundo, pero vivimos para Dios. De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es, las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas ( 2 Corintios 5:17).

Dios lo quiere todo, porque Él también lo dio todo en la cruz. Él renunció a todo lo que poseía para morir, por amor, por nuestros pecados.
Por tanto, Él no quiere solamente una parte de nuestras vidas, Él quiere toda nuestra vida. El Señor quiere que nuestra entrega sea total, para poder tener un encuentro con Él y amarlo de todo corazón.
Jesús nos dice:
  • No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde los ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón (Mateo 6:19-21).
ENTONCES CUAL ES EL GRAN MANDAMIENTO Y COMO PODEMOS ADQUIRIR LARGA VIDA
Marcos 12:28-32: «28 Uno de los maestros de la ley se acercó y los oyó discutiendo. Al ver lo bien que Jesús les había contestado, le preguntó: -De todos los mandamientos, ¿cuál es el más importante? 29 –
El más importante es: “Oye, Israel. El Señor nuestro Dios es el único Señor -contestó Jesús-.30 Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas.” 31 El segundo es: “Ama a tu prójimo como a ti mismo.” No hay otro mandamiento más importante que éstos.
 32 -Bien dicho, Maestro -respondió el hombre-. Tienes razón al decir que Dios es uno solo y que no hay otro fuera de él. 33 Amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, es más importante que todos los holocaustos y sacrificios. 34 Al ver Jesús que había respondido con inteligencia, le dijo: -No estás lejos del reino de Dios. Y desde entonces nadie se atrevió a hacerle más preguntas.»*

Después de haber hablado la semana pasada sobre el perdón, un tema que está bien relacionado con el tema del perdón, y es sobre cual es el Mandamiento más grande. Es así como comenzamos nuestro MENSAJE DE HOY
Trataremos los siguientes Puntos:
(1) La Pregunta de un Fariseo.
(2) Amarás al SEÑOR.
(3) Amarás a tu Prójimo.
(4) Más que sacrificios.
(5) No estás lejos del Reino de Dios.
1. Un Fariseo Pregunta. – Este Fariseo según el relato que nos da el Evangelio de Mateo, era un Escriba también. El trabajo de ellos era de Interpretar la Ley. Siendo que según los Rabinos, el Antiguo Testamento tiene unas 613 leyes, era común entre los judíos tratar de resumirla en un solo Mandamiento. Nuestro SEÑOR la resume en DOS, al combinar Deuteronomio 6:5 con Levíticos 19:18. Estos DOS Mandamientos son un resumen de los DIEZ Mandamiento, y de toda la Ley. Veamos lo que dice el segundo punto.
2. Amarás al SEÑOR. – El amar a Dios es obedecerlo; es inclinarse a Él. Nadie puede decir que ama a Dios si no pone atención a la obediencia hacia Él. El amor es una entrega.
Veamos tres cosas sobre lo que nuestro SEÑOR dice aquí:
a. Lo primero es que Dios exige el amor con todo lo que uno tiene. Eso comienza con los pensamientos. Como uno piensa, así es uno. Podemos decir que toda nuestra devoción y pensamientos debe inclinarse hacia Dios.
b. El segundo es que debemos amar a Dios con nuestras fuerzas. Eso es ACCIÓN. Mostramos nuestro amor hacia Dios con nuestros hechos. Nadie puede amar de “palabras” solamente.
c. Lo tercero es que en realidad aquí no se trata de dividir a la persona en cuanto a alma, espíritu o cuerpo. Simplemente nuestro SEÑOR quiere decir que a Dios se le tiene que amar con TODO. No a medias.
Sigamos con el tercer punto.
3. Amarás a tu Prójimo. – ¿Quién es mi prójimo? Esa pregunta la hace el escriba en el Texto de Lucas 10:25-37. Nuestro Salvador responde con una Parábola que conocemos muy bien y es la del Buen Samaritano.
Para un judío, el amar a su prójimo se extendía por lo general a ellos mismos, o sea a otro judío.
 Nuestro SEÑOR enseña aquí que nuestro prójimo es cualquier persona.
 Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.
A todos nos queda muy claro que amar (adorar, glorificar, confiar, honrar) a Dios es lo más importante. No tenemos ningún problema con eso, y seguro tampoco los fariseos lo tuvieron. Pero Jesús, nos lleva un paso más adelante. La vida no sólo se trata de amar a Dios, sino también, por ese amor a Dios, amar al prójimo como a uno mismo.
Aquí las cosas ya se ponen más densas.
Porque amar a Dios, si lo piensas, es bastante fácil; en el sentido de que Dios es bueno, santo, es bondadoso, es misericordioso; pero por otro lado, hay personas a nuestro alrededor que no son fáciles de amar como Dios.
Veamos TRES razones por qué debemos amar a nuestro prójimo:
a. En primer lugar, porque hemos nacido de Dios. 1 Juan 4:7 dice: «Queridos hermanos, amémonos los unos a los otros, porque el amor viene de Dios, y todo el que ama ha nacido de él y lo conoce.».
* Y luego el apóstol Juan agrega en el versículo 8: «El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor.»*. Osea que nadie puede decir que es SALVO, y eso es lo que CONOCE a Dios quiere decir, si no ama a su prójimo.
b. En segundo lugar, es por el agradecimiento hacia Dios. Los versículos 10 y 11 dicen: «En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y envió a su Hijo para que fuera ofrecido como sacrificio por el perdón de nuestros pecados. 11 Queridos hermanos, ya que Dios nos ha amado así, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros.».
c. En tercer lugar es el tema de la semana pasada. El perdón por parte de Dios está relacionado con el perdón nuestro hacia nuestro prójimo.
I.¿Si no perdonamos, cómo podemos recibir perdón?
II.¿Si no amamos a nuestro prójimo que podemos ver, como podemos amar a Dios a quien no podemos ver? Ahora veamos lo que dice el siguiente punto.
4. Más que sacrificios.- En el Antiguo Testamento, los holocaustos o sacrificios eran parte de la Ley de Moisés. El sacrificio era también un tipo de BUENAS OBRAS, donde la persona se sacrificaba haciendo algo para agradar a Dios.
El Escriba responde bien y dice que el amar al prójimo es mejor que sacrificios.
Esto es una buena lección para nosotros hoy día sobre la importancia del amor al prójimo en unidad con el servicio a Dios.
En realidad, esa es la razón por qué tenemos Cultos de Células. No es solamente para edificarnos y gozarnos en estos Cultos. Es más, lo hacemos por el amor hacia los que no conocen el Evangelios todavía. Es por eso que evangelizamos en las calles. O le hablamos a otros del SEÑOR en el trabajo. Es por eso que compartimos el Evangelio con nuestros familiares.
No lo hacemos para ganarnos el Cielo haciendo Buenas Obras. Lo hacemos porque AMAMOS A NUESTRO PRÓJIMO, y eso es porque AMAMOS A DIOS. ¿Haz compartido el Evangelio con otra persona? No hay nada que lo haga a uno sentir mejor que el compartir las Buenas Nuevas del Evangelio con otra Persona. Sigamos con el último punto de nuestro mensaje.
5. No estás lejos del Reino de Dios. – JESUCRISTO ahora le dice al Escriba que ha contestado bien, que no está lejos del Reino de Dios. Algo le faltaba y era que necesitaba creer en JESÚS para Salvación.
No se sabe nada de este Escriba sobre qué hizo con su vida. pero sí podemos acordarnos de las palabras del Rey Agripa hacia el apóstol Pablo en Hechos 27:28: «Un poco más y me convences a hacerme cristiano -le dijo Agripa.».* Esa respuesta la hemos escuchado tantas veces. Agripa tal vez lo dijo con un poco de burla pero lo dijo después de haber oído la explicación sobre la base del Evangelio por parte del apóstol Pablo. Hay muchos que escuchan el Evangelio, y se quedan solamente con ESTAR CERCA pero nunca ENTRANDO. Eso nos debe recordar que ESTAR CERCA DEL REINO
Jesús quiere que nunca separemos a estos dos gemelos. Si quieres saber cuánto estás cumpliendo el primer mandamiento, haz una evaluación de cómo estás cumpliendo el segundo mandamiento.
De hecho, Juan lo dice en su primera epístola con toda claridad: “Si alguno dice que ama a Dios y aborrece a su hermano, el tal es mentiroso”.

Hermanos, lo más importante en la vida y el ministerio es amar a Dios y amar al prójimo.
No nos distraigamos con lo urgente de tal manera que dejemos de hacer lo importante. Que lo complicado de tus estudios, los exámenes que están viniendo, los sermones que tienes que preparar para el domingo, los cantos que tienes que ensayar para el culto, no permitas que te distraigan de lo más importante en la vida y el ministerio: Amar a Dios y amar al prójimo
                PASTOR Y MISIONERO ALFONZO ARROYAVE 

CINCO PASOS PARA UNA EVANGELIZACIÓN EFICAZ

(Juan 4:1-42)

Durante mucho tiempo solemos escuchar que para realizar una eficaz tarea de evangelización y discipulado entre las personas, es necesario reunir primeramente una serie de requisitos que garanticen el resultado esperado. Entre ellos: planificar la actividad con mucho tiempo, tener un buen presupuesto económico, recursos humanos y equipos de audio, personal preparado para la consejería, contar con un profesional evangelista, realizar talleres de capacitación para la evangelización, entre otros. De esta buena intención, que de hecho es bueno contar con tales recursos, al hecho real hay una distancia enorme. La experiencia sobre este asunto nos dice que la iglesia muchas veces toma mucho tiempo en tomar decisiones y lo que resulta al final de cuentas que dichos proyectos no se hacen realidad.

Ante esta situación que es muy común en muchas iglesias, descubrimos en la lectura del pasaje bíblico sobre la mujer samaritana un hermoso ejemplo de un tipo de evangelización al paso realizada por Jesús. Es necesario tener en cuenta que por mucho tiempo el enfoque que se ha dado a este texto ha sido enfatizar sobre la condición moral y espiritual de la mujer samaritana y la actitud de Jesús para con ella. Muy poco nos hemos reflexionado acerca de la acción evangelizadora de esta mujer luego de haber sido redimida por el Señor Jesús.

Para nuestro estudio propongo obviar algunos detalles del texto, conocidos de sobra por todos, y enfocar la reflexión en cinco aspectos que vienen a ser los pasos para una evangelización eficaz. Desde ya tomamos nota que la mujer samaritana en su encuentro inesperado con Jesús tomó las siguientes actitudes:

1.       Escuchó atentamente las Buenas Nuevas de Jesucristo, el Mesías;
2.       Dejó su cántaro a los pies de Jesús;
3.       Se fue de inmediato a la ciudad;
4.       Contó a la gente lo que había escuchado de Jesús;
5.       Muchos creyeron por la palabra de la mujer y su testimonio.

Sugiero que para toda evangelización y discipulado tengamos en cuenta estos cinco pasos, los cuales son básicos y sencillos. Para lograr el resultado esperado no se necesita planificar la actividad con mucho tiempo, tener un buen presupuesto económico, recursos humanos y equipos de audio, personal preparado para la consejería, contar con un profesional evangelista, y un taller de capacitación para la evangelización. Sólo basta tomar la actitud de esta mujer una vez que hemos conocido el mensaje de salvación de nuestro Señor Jesucristo y le hayamos aceptado como nuestro Señor y Salvador personal.

Dispongamos nuestra mente y espíritu para analizar paso por paso cada actitud de esta primera misionera de la iglesia primitiva.

Primer paso: Escuchó atentamente las Buenas Nuevas de Jesucristo, el Mesías (v. 26).

La mujer samaritana escuchó atentamente todo lo que Jesús le estaba diciendo y supo mantener un diálogo alturado con Él. Ella le presentó sus preocupaciones y esperanzas. Aceptó su condición de pecadora ante las preguntas de Jesús.

Este paso es importante tener en cuenta en la evangelización de las personas. Hoy más que nunca hay que presentar el Mensaje del Evangelio de Jesucristo en forma clara, oportuna y que lleve a toda persona a ser confrontada con la palabra de Dios.

Muchas personas desean escuchar algo nuevo, más allá de las palabras, quieren encontrar un sentido a sus vidas, llenar los vacíos existenciales, satisfacer sus necesidades materiales, saber qué va a pasar después de la muerte, etc. La mayoría de la gente siente un hastío al escuchar mensajes largos, muy elaborados y sin tener cuenta la situación de ellos. Son palabras que no trastocan la existencia del oyente.

Un ejemplo a tener en cuenta es el del propio Jesús, quien supo dialogar con la mujer samaritana, obviando una serie de situaciones culturales y sociales. Fue al grano en su conversación, le planteó su condición social y espiritual a través de un gesto amical: “dame un poco de agua” La sorpresa de esta mujer es comprensible ante este vínculo que establece Jesús. Este pedido se convierte en el punto de partida para darse a conocer cada uno. Él es quien pide el agua para calmar su sed, ella tiene el recurso material para sacar el agua del pozo; y Él el recurso espiritual del cual ella pedirá. Es ahí donde Jesús le plantea su condición moral y espiritual, de una manera sutil le pide que llame a su esposo para darle el agua viva. Ella comprende que esta solicitud le va a traer problemas serios si oculta su verdadera situación de pecado y prefiere decirle la verdad al Señor, le manifiesta su condición de adulterio.

La mujer samaritana ya ha tomado nota que está delante del Mesías, el Salvador. Ante esta realidad no pierde el tiempo para pedir esa agua que Él solo pueda dar, es decir, quiere también ser beneficiaria de la salvación.

Esta confrontación es necesaria realizar a toda persona en la evangelización, se debe llevar a la persona a su verdadera situación ante el Señor Jesucristo. Aquí debemos dejar que la Palabra de Dios y el Espíritu Santo sean quienes hagan la labor del convencimiento.

Segundo paso: Dejó su cántaro a los pies de Jesús (v. 28a).

Ella al escuchar que Jesús es el Mesías, el Salvador, no dudó un solo segundo para dejar su cántaro a los pies de Jesús y salió corriendo del lugar. Ya no le importaba lo que dijeran de ella, dejó atrás sus preocupaciones, sus temores, sus angustias, su vida disoluta. Ahora quería dar a conocer a todos su nueva realidad, había encontrado la salvación. Ese cántaro representaba todo aquello que era una carga y que llevaba consigo todos los días, sin lograr encontrar esa paz interior.

En la evangelización podemos encontrarnos con personas que están dispuestas a dejar su cántaro a los pies de Jesús, luego de escuchar el mensaje de Salvación y recibir al Señor en sus corazones. Todos sus pesares, dolores, cargas, culpas, angustias, preocupaciones, pecados, son puestos en las manos del Señor Jesucristo. ¡Son liberados y redimidos! ¡Solo por gracia! ¡Viven desde ese momento una vida en plenitud!.

Otros, sin embargo, no están dispuestos a dejar nada, quieren la salvación de sus vidas, pero sin pagar ningún precio. Prefieren vivir sus vidas sin ningún cambio, asistir a alguna iglesia de una manera rutinaria, cumplir con las obligaciones administrativas, pero nada más.  Han tomado nota de la existencia de Dios y su gran amor, pero sólo ha sido grabado en sus memorias, mas no el corazón. No quieren ser confrontados con el mensaje de salvación que les invita a cambiar la manera de vivir equivocada. Ahora bien, para lograr el cambio en esas personas es necesario que sepan que hay que cambiar de rumbo, dejar de hacer aquello que no les llevó a nada. Es decir, deben arrepentirse de todos sus pecados y aceptar al Señor Jesucristo como su Señor y salvador.

Este aspecto debemos tener en cuenta en la evangelización, para no permitir que a  nuestras iglesias se acerquen personas sólo porque el evangelio es algo interesante para ellos o puedan sacar algún beneficio material. Debemos recordar que en la iglesia estamos los que hemos sido pecadores y ahora somos redimidos por el Señor Jesucristo. ¡He ahí la diferencia!.

Tercer paso: Se fue de inmediato a la ciudad (v. 28b).

El paso siguiente que da esta mujer pecadora luego que ha escuchado el mensaje de salvación y ha sido redimida por la gracia del Señor Jesucristo, es salir de inmediato a su ciudad con el propósito de contar a otros lo que le había sucedido con ella. Aquí destacamos la actitud de ir a otros y contar su experiencia salvífica a sus vecinos de la aldea. Es bueno tener en cuenta este aspecto en toda acción evangelizadora. Ella no se quedó con dicha experiencia para sí misma, sino quiso compartirla a viva voz a los demás.

Uno de los problemas a enfrentar en la evangelización actual es la actitud que muchos toman después de tener su experiencia personal de conversión: quedarse donde están o callarla simplemente. No son capaces de compartir las buenas nuevas a otras personas que necesitan de la redención divina y que no saben a donde ir o no tienen quien se las de a conocer. ¡Cuántas ciudades, pueblos y barrios aún no han escuchado las buenas nuevas de salvación en Cristo Jesús!

Para resolver este problema, muchas iglesias recurren a especialistas profesionales en la evangelización, en la visitación y en el discipulado. Se confía en que esas personas son las únicas en lograr el cumplimiento de la Misión. Sobre este asunto, muchas veces se despilfarra cualquier cantidad de dinero para pretender realizar campañas de evangelización y traer más personas a la iglesia.  Olvidándonos que ésta tarea es de cada creyente y que el Señor Jesucristo nos dio la Gran Comisión (Mateo 28:19-20).

Cuarto paso: Contó a la gente lo que había escuchado de Jesús (v. 28c-30).

Es muy importante tomar nota que la mujer samaritana arriesgó su vida al ir a contarle a los hombres que había conocido a otro hombre, pero que éste, a diferencia de los otros, le había dicho quien era. Sin duda que la noticia era un poco peligrosa, ya que a esta mujer la conocían muy bien y sabían en que andaba. Pero a ella no le importó lo que dijeran de su vida anterior. Ahora ella tenía una gran noticia y quería compartirla con sus vecinos del pueblo. Ella les dijo a todos: “Me dijo todo lo que he hecho”. Jesús no era un hombre más en su vida, era aquel que le había dicho con claridad que su situación era de pecado y que estaba dispuesto a perdonarla y darle el agua viva de la salvación. Ella escuchó atentamente el mensaje redentor de Jesucristo y no perdió la oportunidad de estar frente al Cristo, el Mesías.

Esta actitud es buena tenerla en cuanta en la evangelización de las personas, saber compartir con otros la experiencia personal de la salvación. El testimonio personal ayuda mucho a que lo que decimos sea creíble. No bastan sólo las palabras. La mujer samaritana fue creída por sus vecinos, debido al testimonio que en ese momento estaba dando. Si cada uno de nosotros pudiéramos contar a otros nuestra experiencia de conversión y diéramos verdadero testimonio de la misma, muchas personas vendrían a los pies del Señor y serían redimidas. Aquí reside el secreto del éxito de la evangelización.

Quinto paso: Muchos creyeron por la palabra de la mujer y su testimonio (v. 39-42).

El resultado de esta acción de la mujer samaritana fue eficaz, ya que muchos vinieron a Jesús por la palabra de ella y su testimonio. Comprobaron en el mismo lugar que Jesús era el Cristo, el Salvador del mundo. Casi todo un pueblo se volvió creyente en Jesucristo, las personas le siguieron y ya no necesitaban que le contaran las buenas nuevas, sino que lo habían comprobado estando cara a cara con el Señor.

Es urgente alcanzar a muchas personas a través del mensaje de salvación de Jesucristo para que sean liberadas de sus cargas y de la opresión espiritual y social en que viven. También es una realidad evidente que los medios de comunicación son muchos y a la vez poderosos para llegar a cada hogar. Sin embargo, hoy en día, el tema de la evangelización y crecimiento de la iglesia sigue siendo un asunto ajeno a cada creyente en particular.

Pareciera que la tarea de evangelizar tiende a estar en manos de expertos o profesionales, con grandes presupuestos y de recursos musicales apropiados. Se ha olvidado que la evangelización es una tarea personal, en todo tiempo y lugar. Mientras no haya ese convencimiento, la misión encomendada por nuestro Señor Jesucristo, quedará siempre inconclusa, a la espera de algún iluminado o iluminada.

Tengamos en cuenta la experiencia de la mujer samaritana y de otras personas, que cambiaron su propia historia y la historia de otros, sólo con comunicar el mensaje de salvación con los pocos recursos que tenían en el momento.

Que el Espíritu Santo nos guíe en este proceso de proclamación de la Palabra de Dios a muchas personas y nos permita sembrar la semilla en cada corazón de mármol o doliente. Roguemos al Señor de la Vida que nos ayude a seguir cumpliendo con la Gran Comisión, con amor y vocación. Amén.


Hombres enviados por Dios para dar testimonio

Evangelio de Juan 1:6 a 1:8

1:6 Hubo un hombre enviado por Dios, el cual se llamaba Juan.
1:7 Este vino como testigo, para dar testimonio de la luz, a fin de que todos creyeran por medio de él.
1:8 Él no era la luz, sino un testigo de la luz.


Juan el Bautista de quien está hablando aquí, fue un hombre enviado por Dios (1:6). Jesús habla de él "En verdad os digo que no ha surgido entre los nacidos de mujer uno mayor que Juan el Bautista" en Mateo 11:11. Como hombre enviado por Dios predicaba, daba testimonio de la luz a todos los que podía. Es muy interesante ver la vida de Juan el Bautista, hombre sumamente valiente, dedicado a Dios, humilde, no buscaba riquezas materiales, se contentaba con lo que poseía, mostraba claramente la palabra de Dios, así era Juan. Cada versículo que habla de él lo analizaremos, es el último de los profetas que menciona la Biblia tal y como lo eran en el Antiguo Testamento.

Hijo del sacerdote Zacarías (Lucas 1:5) fue una persona escogida por Dios para llevar adelante una tarea encomendada por Dios, léase Lucas 1:13-17. Era todo un testigo de la Luz 1:8, es decir de Jesús. Un detalle importante: Jesús es lo importante, no el predicador que habla de Él, esta es la realidad. No hay que reverenciar indebidamente a las personas por mas que sean tan grandes como Juan o más que él (Mat. 11:11). Uno es testigo de la luz, no es luz en si. Opino, no hay que elevar a un santo en un altar como si fuera luz, porque la única luz que existe desde el principio y antes de todo, es Dios. "Este vino como testigo, para dar testimonio de la luz, a fin de que todos creyeran por medio de él. Él no era la luz, sino un testigo de la luz."
(Jn.1:7-8)

PASTOR Y MISIONERO ALFONZO ARROYAVE 
 
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